miércoles, 31 de agosto de 2016

The shadow queen (Ravenspire #1) de C.J. Redwine

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Lorelai Diederich, princesa de la corona y fugitiva en general, tiene una misión: asesinar a la bruja malvada que le arrebató tanto el trono de Ravenspire como la vida de su padre. Para lograrlo, Lorelai tendrá que usar la única arma que ella y la Reina Irina tienen en común—la magia. Tendrá que ser más fuerte, más rápida y más poderosa que Irina, la hechicera más poderosa que Ravenspire alguna vez haya visto.

En el vecino Reino de Eldr, cuando el padre y hermano mayor del Príncipe Kol son asesinados por un ejército invasor de ogros capaces de usar magia, al segundo hijo en la línea de sucesión de repente se le verá asignada la responsabilidad de salvar a su reino. Para lograrlo, Kol necesitará magia—y la única forma de obtenerla es hacer un trato con la Reina de Ravenspire, prometiéndole convertirse en su cazador personal y entregarle el corazón de Lorelai.

Pero Lorelai no es en absoluto como Kol se la esperaba—hermosa, feroz e imparable—y a pesar de la magia negra, Lorelai se ve atraída hacia el apasionado y problemático Rey. Luchando por mantenerse un paso adelante del dragón cazador—el cual le gusta más de lo que debería—Lorelai hará todo lo que esté a su alcance para arruinar a la malvada reina. Pero Irina no caerá sin una pelea, y su jugada final le podría costar a la Princesa lo único que le queda por perder. 

Sinopsis traducida por CalypK

Puedo perdonar que no haya mujerzuelas, o que tampoco haya drogas, alcohol o juegos de azar, ¿pero los enanos? ¡¿Dónde coño están mis enanos?!

Terminado de leer 08/05/2016

Señoras y señores, si había alguien que no se daba por aludido, pues tómense el trabajo ahora de hacerlo: estamos en la era de los retellings. A los que ni les va y ni les viene este hecho y pues, se las suda, bien. A los que como yo, que tienen una innata debilidad por las historias vueltas a contar con la esperanza de que aquello que conocen todavía tenga la capacidad de sorprenderlos, porque bueno, se agenciaron algún buen plot twist, pues bueno, si tienen pelotas y se les desacomodó alguna, pónganla en su lugar, y si usan sostén, ajusten esos tirantes, que ahora lo que viene es retelling y somos presa débil de los oportunistas.

Yo soy de buen corazón. O esa es la propaganda más débil de la vida que les quiero meter entre ceja y ceja sobre mi persona. Y a pesar de que un libro sea destruido por gente de criterio más o menos confiable, me digo: vamos a darle una oportunidad. Eso de destruir un libro porque sí o leerle precisamente con la intención de destruirlo…, mmm, ya no me va. Fui joven y salvaje, pero ya he superado esa etapa.

He domado a la bestia, he domado a la bestia.

Y es entonces cuando llega este alud de proporciones épicas acerca de todo lo que no debe hacerse en un libro, y no puedo, (aunque quiera y no quiero) pasarlo por alto.

Primero: tenemos a la típica heroína badass que es todo recurso, arma letal y que contrariamente a lo que una esperara de ella, la jode. No sé qué está pasando con la literatura actual, pero creo que estamos viviendo el fenómeno Katniss Everdeen y todos quieren tener en su libro a su propia Katniss y están desvirtuando sus propias historias en pos de perseguir este estereotipo literario. El personaje que debiese ser, no es por llenar las líneas que le demarca el personaje que se quiere tener. Por eso se perciben incongruencias dentro de lo que son las acciones del personaje y sus pensamientos y sentimientos, no sólo que el personaje se adapta a la trama se adapta a los zapatos que la autora le quiere hacer calzar. Stop this madness, ppl, dejen de poner en sus libros a Katnisses de paquete de Ace comprados en descuento. Creen sus propios personajes, créenlos a partir de sus convicciones y corazonadas, no de lo que esperan que venda. Exterioricen a la Sonsa Stark interior de sus personajes, que pedorra como es, es un personaje excelentemente construido.

Segundo: Con lo que hablaba acerca de esos personajes que simplemente están allí para perseguir las necesidades de la trama y sus acciones simplemente van y se amoldan a dichas necesidades. Eso pasa. Y acá pasa mucho. Demasiado como para que encuentre a cualquiera de los personajes de este libro rescatable. Y no sólo eso, que específicamente puedo hablar de un caso donde un personaje (Viktor) es creado específicamente para un propósito dentro de la trama (evitar que la reina consuma el corazón humano de Kol) porque ¿de qué otra manera me explicas que un cateto que simplemente estaba allí parado para satisfacer los caprichos sexuales de la reina de repente salga a defender a otro fulano que ni la hora ha tenido la casualidad de darle? Credibilidad, no te arrojes por la ventana, plisss.

Tercero: Simplemente creo que este retelling no merecía ser contado. No tenía los personajes, la pluma ni fu ni fa, la premisa en sí misma no ofrecía nada nuevo; reyes, brujas, dragones, fantasía que se arroja aquí y allá como papelillo hecho por una misma dentro de la piñata más barata de la vida. En fin, creo que este es uno de esos casos donde tendría que destinar este libro al mercado consumidor si sus expectativas son realmente bajas. Que ni el pobre mercado consumidor se merece esto, psé.

Lo bueno: ¿No es lo peor que he leído? Psé, sí. Será eso, porque de otra, sería nada.

Lo malo: Que se continúan siguiendo las mágicas fórmulas editoriales para conseguir ventas instantáneas y no se promueve la calidad literaria. Cantidad antes que calidad. Esta autora se leyó uno de los tutoriales de Nea para conseguir éxito en ventas, lo sé.

Lo feo: Hacen que le agarre manía a Katniss. Ella no estaba tan mal, no hasta el final.

P.S.: Y pensar que el otro libro que leí de esta autora, era mejor. Creo que fue por lo de los enanos. ¿Cómo vas a escribir un retelling de Blancanieves (Y la chica no se llama Blancanieves) y los siete (¡7!) enanitos sin los enanos? What kind of nonsense is that????


Canción para este libro: No malgastaré mi inspiración musical acá. No, no, no. 

martes, 16 de agosto de 2016

Cómo ser mujer de Caitlin Moran

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No hubo nunca mejor época que ésta para ser mujer: tenemos el voto y la píldora, y desde 1727 ya no nos envían a la hoguera por brujas. Pero, ¿cómo ser mujer? Esa es precisamente la gran, eterna pregunta a la que Caitlin Moran se propone responder en una obra que aborda a calzón quitado –a veces literalmente–, con inteligencia, desvergüenza e ironía y también una salvaje franqueza, los principales aspectos de la condición femenina. Mezcla de libro de memorias y de divertida vociferación, apoyándose siempre en sus experiencias como mujer, feminista e hija de una familia numerosa y proletaria, Caitlin Moran se describe con una sinceridad y una audacia militantes, y habla con absoluta sinceridad de su relación con su cuerpo. Y con la comida, con los hombres, con el trabajo, la sexualidad, la maternidad, el aborto. Pero también escribe sobre la importancia de Lady Gaga, y los errores y horrores de la depilación más íntima, o el botox. Y sobre mucho más. Así, alternando provocativas observaciones sobre la vida de las mujeres con historias ferozmente divertidas sobre sí misma, desnuda, deconstruye y arroja al fuego la imagen políticamente correcta de la mujer del siglo XXI. Y nos descubre página tras página esos secretos que se cuentan en voz baja las amigas verdaderas, y no esas equívocas colegas que jamás se quitan la máscara de la feminidad perfecta.

Mi madre es como una cadena de montaje de la casa Ford, y cada dos años fabrica, con la precisión de un reloj, un bebé pequeño y gritón, con lo que nuestra casa está hasta los topes.

Terminado de leer 05/05/2016

¡Mi primer libro feminista! Bueno, mi primer libro leído que trata abiertamente sobre el feminismo. A ver cómo sale esto.

1) El feminismo es demasiado importante para dejarlo sólo en manos de eruditos. Y más pertinentemente:
2) No soy una feminista erudita, pero, por el amor de Dios, el feminismo es algo tan serio, urgente y trascendental que ha llegado el momento de que lo defienda una desenfadada columnista de periódico de gran formato, amén de crítica de televisión a tiempo parcial, con una ortografía horrible. Cuando un asunto es emocionante y divertido quiero participar en él, no quedarme mirando desde fuera. ¡Yo también tengo algo que decir! ¡Camille Plagia está COMPLETAMENTE EQUIVOCADA con Lady Gaga! ¡La organización feminista Object pierde los papeles cuando habla de pornografía! ¡Germaine Greer, mi heroína, está mal de la cabeza cuando opina sobre la transexualidad! Y nadie habla de la revista OK!, los bolsos de seiscientas libras, las bragas enanas, las depilaciones brasileñas, las noches de juerga sólo para mujeres o Katie Price.

Pues en esencia eso es este libro, feminismo explicado desde un punto de vista desenfadado.

No me extenderé mucho acá, porque: a) No sé cómo debería reseñarse una no-ficción, pues que no sé qué puntos tomar en cuenta para hacerlo. b) Soy una completa amateur con respecto al feminismo y no creo que esté calificada para establecer un juicio acerca de si Oña Moran atina o no en su juicio, que aunque , me encontré muchas veces de acuerdo con su exposición de caso, otras tantas veces no.

De hecho, en los últimos años me he hecho cada vez más didáctica respecto al vello púbico, hasta el punto de que ahora creo que sólo hay cuatro cosas que una mujer adulta, moderna, deba tener: un par de zapatos amarillos (es sorprendente, pero combinan con todo), un amigo que aparezca y pague una fianza a las cuatro de la mañana, una receta infalible de pastel y un buen felpudo. Un gran sexo peludo.

¿Sicilia? ¿La buena noticia es que puedo hacer que mi pubis se parezca a Sicilia? ¿El hogar de la mafia? ¿Eso es mi vagina ahora? ¿Tiene al Padrino dentro? ¡Ja, ja, ja! ¿Te imaginas si pidiéramos a los hombres que soportaran toda esa mierda? No nos dejarían ni terminar la primera frase.

No puedo creer que hayamos llegado a un punto en el que nos cuesta dinero tener un coño. Nos están obligando a pagar por el cuidado y mantenimiento de nuestra entrepierna como si se tratara de un jardín de la comunidad. Es un impuesto oculto. El IVA del coño. Es un dinero que deberíamos gastarnos en la FACTURA DE LA ELECTRICIDAD, en QUESO y en BOINAS. En vez de eso, lo estamos gastando en hacer que nuestros chihuahuas parezcan una repulsiva pechuga de pollo del Lidl. MALDITAS seáis, costumbres pornográficas-que-habéis-conseguido-meteros-en-mis-bragas ¡MALDITAS SEÁIS!

Por si no se habían dado cuenta (de lo anteriormente citado) esta Oña tiene una fuerte opinión respecto al vello púbico, que más que nada me hizo reír. Porque aunque de lo que expone puedo entenderlo, porque bueno, tengo vello púbico, nunca ha sido un issue para mí. No sé si tendrá que ver con que en mi tercer mundo eso no es una moda o requerimiento para formar parte de dicho tercer mundo o que al pertenecer a un estrato social bajo, gastarse una friolera en una brasilera simplemente no es una opción. También puede que tenga que ver que al ser una vez muy joven y no queriendo asumir que de repente pasara a tener pelo allí, me rebelara contra los designios foliculares de mi cuerpo y tomara la afeitadora de mi padre y podara toda aquella selva negra. Y bueno, que si alguien no lo ha hecho, les digo: ese pelo vuelve a crecer y cuando lo hace, pica, ¡pica mucho! Es como si tu cuerpo intentara darte un mensaje definitivo: este pelo no se quita. Ahora, si quiero ser completamente honesta, creo que simplemente soy demasiado cobarde, soy de las que se depilan las cejas y las piernas (cuando me siento particularmente inspirada) y eso duele (no tanto como la primera vez que lo haces) así que simplemente no me puedo imaginar lo que debe doler allí abajo. No, no, no.

Así que digamos que estoy más que de acuerdo en este punto con Oña Moran, aunque con menos énfasis porque no tengo una brasilera en mi haber que me respalde: ese pelo no se quita. So, seguiré en lo de siempre, coger unas tijeras y recortar lo recortable.

Pero también entiendo por qué las mujeres empezaron a rechazar la palabra «feminismo». Acabó siendo invocada en tantos contextos inadecuados que, quien no estuviera al tanto de los objetivos principales del feminismo, e intentara averiguarlo por las conversaciones que lo rodeaban, creería que era una combinación espectacularmente poco atractiva de misandria, amargura e hipocresía, partidaria de la ropa fea, del malhumor y, seamos realistas, de que no hubiera sexo.

Esto es lo que toda feminista debe decirse a sí misma cuando se encuentra con una persona que no es lo que una llamaría machista, pero tampoco feminista y peor que peor se expresa de forma negativa en contra del feminismo. O sea, alguien como yo, hace un par de años.



Sí, lo sé, it’s shocking. Pero yo también tengo un pasado oscuro.

Pero todos podemos aprender y mejorar, ¿no?

El feminismo ha tenido exactamente el mismo problema que lo «políticamente correcto»: la gente utiliza el término sin saber muy bien qué significa.

Pues no todos. Por ejemplo hace unos días estuve viendo un vídeo respuesta de una chica que subió una foto a redes sociales con un mensaje de algo así como: “no soy feminista porque no apoyo un movimiento que lo que procura es la supremacía de un sexo” dicha foto recibió mucho feedback, por lo que esta joven decidió hacer el mencionado vídeo respuesta, en él básicamente usa un montón de datos y cifras (muchas cifras) que aluden al maltrato doméstico (cuando el hombre es la víctima) violaciones (en las que el hombre es la víctima) y etc. Y más etc., que no vi todo el vídeo porque me encontraba usando internet de alquiler (Hello it’s me, Caly y se me jodió el modem) y ya se me acababa la hora.

Creo que este caso de esta chica que usa un montón de datos estadísticos para argumentar su postura es producto de la mal concepción que existe acerca del feminismo, es que no sólo te tenemos a ti patriarcado sino también tenemos que lidiar con un guerra interna porque los objetivos de la lucha (para algunos) no son claros, y me parece que acá no resulta tan obvia la consecuencia de ese malentendido. En mi opinión esta chica se acostumbró a oír que el feminismo es malo que a pesar de conocer su significado (igualdad de género) decidió rendirse (sí, pendeja, fuiste débil) y antagonizar un movimiento que dicho sea de paso se procura la lucha contra esas cuestiones que esta joven mencionaba en su video (maltrato de género, violaciones, roles de género etc.)  Porque bueno, es débil. Puede que el movimiento no sea perfecto, pero incluso eso es parte de la lucha, ¿no?

Cuando una mujer dice «¡No tengo nada que ponerme!», lo que está diciendo realmente es «No tengo nada que me haga ser quien se supone que debo ser hoy»

Y esto sería ya para culminar con algo más amigable, la supuesta obsesión con la mujer con la ropa. Que sí, no es que la ropa sea todo para nosotras, pero la ropa envía un mensaje acerca de quiénes somos y si vamos hacerlo, queremos hacerlo bien. Aunque aprecio un trapo bonito, y de hecho, de tener los recursos económicos, me gustaría participar activamente de la moda, incluso estudiar diseño de modas (sí, y tan mal vestida que soy) pero mientras me vuelvo rica y millonaria seguiré siendo del tipo que se pone lo que tenga limpio y a la mano.

Lo bueno: Creo que más que lo que dice, en el caso de esta Oña, es como lo dice. Porque aunque no compartía al 100% sus opiniones, podía encontrar puntos válidos y meritorios.

Lo malo: Estoy en desacuerdo con la opinión de esta Oña acerca de la cirugía estética, y eso no es lo malo, no. Lo malo es que ella expone su caso desde un punto de vista feminista y, en mi opinión es algo más bien personal. No creo que, que a ella le disguste tenga que ver con el feminismo.

Lo feo: Nada que reportar.


Canción para este libro: G.U.Y. de lady Gaga, no tiene nada que ver con el libro excepto por el hecho de que la autora es re-fangirl de Gaga (y de Star Wars también) y es la canción que tenía de fondo para escribir este bodrio mío.   

sábado, 13 de agosto de 2016

Enclave (Razorland #1) de Ann Aguirre

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En el mundo de Trébol, un enclave subterráneo, los habitantes se ganan derecho a tener un nombre sólo si sobreviven hasta los 15 años. En ese momento, cada joven debe unirse a uno de los tres grupos: Criadores, Constructores o Cazadores. Trébol se ha convertido en Cazadora y, como tal, tiene una misión: aventurarse en los peligrosos túneles que rodean el enclave y conseguir comida para el grupo, enfrentándose para ello a unos feroces monstruos llamados Engendros. Pero todo está a punto de cambiar para siempre. Por un lado, Trébol conocerá a Van, un joven Cazador indisciplinado, misterioso y mortal con los cuchillos. Por otro, los Engendros comenzarán a dar muestras de una escalofriante inteligencia a la que los ancianos gobernantes del enclave harán caso omiso. La balanza en la lucha por la supervivencia dará un vuelco y Trébol descubrirá los intrincados secretos que aguardan fuera del enclave.
Tás como bueno, vamo a reproducino (es por el bien del Enclave)

Terminado de leer 15/05/2016

Este libro me recordó vívidamente a The walking dead. Le pasa esa misma cosa de que nunca ocurre nada y de repente ¡BAM! A todos y a todas les acontece, sólo que en el caso presente lo que acontece no es ni remotamente remarcable ni vale todo lo que hay que soportar para verlo suceder. Y ni hablar de que tampoco posee la belleza estética y/o calidad en la que se respalda The walking deadNo, no, no.

Este libro es como un campo minado, pasa de todo menos cosas bonitas, y ni siquiera en el sentido en donde lo feo es artístico. No. Simplemente no. Pero como últimamente no me estoy dando mal rollo con este tipo de lectura tan prescindible, sólo remarcaré dos de las cuestiones que de tanto torcer los ojos, ha hecho que mis irises y respectivas pupilas se fueran de paseo a la parte posterior de mi cráneo.

Yo no utilizo base cosmética, la autora no usa de ningún tipo. Creo que la autora simplemente aplicó la misma que aplico yo con la base de maquillaje (que soy floja y con estos calores, ¿quién se pone base? ¿Para parecer que me caigo a pedazos?) pero con la base que sustenta o para el caso no sustenta el universo de su libro. Ella simplemente no te dice nada acerca de cómo sucede lo qué sucede, simplemente te dice que sucede. Se la pasa todo el libro tipo: esta gente son cazadores, estos son constructores, estos son paridores, ehrm digo ‘criadores’, están también los bichos monstruosos que comen gente (viva o muerta) y vivimos bajo tierra.

That’s it.

A la autora ni siquiera se le ocurre que tenga de alguna manera que justificar por qué aquello es tal como es. Están bajo tierra ok. ¿De dónde sacan sus recursos? Allí no se puede cultivar (al menos, no sin la tecnología necesaria) de cazar, me imagino que cazan ratas y lo que no me explico sin duda es cómo coño es que tienen peces, o sea GUATTT????



Entiendo que bajo tierra pueda haber fuentes de agua natural, pero bueno es que estamos hablando de…, bueno, ¡fuckin’ peces! Y ni siquiera en formaciones naturales bajo tierra, no. Se trata de los túneles subterráneos utilizados por los trenes/metro.



En serio que si hubiese un premio al peor universo ficticio construido, esta autora se lo llevaría y sin apuro, por voto unánime.
Y para la cantidad de gente que había para alimentar, tenía que haber muchas ratas. Bastantes.

El siguiente punto que quiero tratar es el que me causó mayor conflicto a la hora de puntuar. Quería ponerle un 1.5 porque me parece que de alguna manera podía percibir cierta redención en el estilo narrativo, pero…

No habían dos manos, a mí me olían cuatro y quién sabe sino más. La cosa es que hasta la mitad del libro teníamos un rotundo cero, luego comenzó cierta acción y bueno. Pero lo que todavía me tiene perpleja y me despierta en medio de la noche aterrorizada a lo Homero en su “Odio a Michael Jackson” es que tuve la impresión de que el libro comenzó siendo escrito por una persona y terminó por otra. El primer estilo que percibí es absolutamente plano, más plano que tabla de planchar (y esa tiene que ser muy, pero muy plana si no queremos que la ropa nos quede arrugada) y entonces pasa que percibo un segundo estilo, menos plano y si no bueno, al menos aceptable. Esto último me hizo dudar en la calificación, pero me dije que ya de por si es bastante malo que el libro parezca escrito por distintas manos.

En fin, que no se dejen engañar por ese nombre críptico y esa portaba dark tan llamativa. Que este libro no tiene nada que ofrecer y es absolutamente prescindible.

Lo bueno: ¡Es corto! Es aguantable la pena, yo lo terminé en un día.

Lo malo: Este libro representa todo lo mercantilizable de una distopia. Heroína badass, triángulo amoroso, héroe atormentado y misterioso…

Lo feo: Que no escarmiento y sigo leyendo distopias cuando aparentemente ya se ha contado todo lo que se tenía que contar dentro del género.

P.S.: Todavía me sigo preguntando cómo es que esa gente ficticia tenía hasta jabón, cuando a mí en mi país tercer mundista en crisis me lo tienen que mandar desde las Europas #Trauma

Canción para este libro: No inspiraste mis sensibilidades musicales. Sorry.

domingo, 7 de agosto de 2016

This savage song (Monsters of Verity #1) de Victoria Schwab

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No existe tal cosa como la seguridad en una ciudad en guerra, una ciudad invadida por monstruos. En esta oscura fantasía urbana de la autora Victoria Schwab, dos jóvenes deben escoger entre convertirse en héroes o villanos—o en amigos o enemigos—con el futuro de sus hogares en juego. El primero de dos libros.
Kate Harker y August Flynn son los herederos de una ciudad dividida—una ciudad cuya violencia ha comenzado a reproducir monstruos reales. Todo lo que Kate quiere es ser tan despiadada como su padre, que les permite a los monstruos vagar libres y hace que los humanos le paguen por protección. Todo lo que August quiere es ser humano, con un buen corazón igual que su padre, para desempeñar un  papel más importante protegiendo al inocente—pero él es uno de los monstruos. Cuando surge la oportunidad de poner a Kate bajo vigilancia, que acaba de ser expulsada de su sexto internado y regresa a casa, August asumirá el riesgo. Pero Kate descubre el secreto de August, y después de un fallido intento de asesinato, la pareja deberá huir para salvar sus vidas. 

Sinopsis traducida por CalypK

Hierro para los monstruos, plata para la plasta, o sea, mi padre

Terminado de leer 31/07/2016

Esta es la clase de libro que casi me hace tener fe en el YA. Casi.



Explicarles en qué consiste este libro creo que resulta más o menos complicado, o al menos lo es para mí. Y resulta ser así porque como es usual en esta autora (¿Pueden creer que no sabía que se trataba de la Schwab, es decir, esa Schwab, la de la serie Shades of magic hasta que terminé el libro y leí la ficha biográfica de la autora? Aunque debí saberlo, es ella por los cuatro costados del libro) el libro resultó en una complicada delicia de elementos que sólo pudieron ser paridos por la imaginación, la brillante imaginación de esta autora. Se inventa unas vergas, que OhMySweetMe, ¡es brillante! Que aunque en su otra serie (Shades of magic) no consigue convencerme del todo con su ejecución, aquí eso no sólo no sucede, sino que consigue alcanzar un nivel de grandiosidad que me deja, IDK, breathless? O algo. En fin trataré de explicar de qué va esto y porqué me encantó.

Esto se trata, creo yo, que ultimadamente se me dificulta ver los límites que separan un género de otro, de una distopia, una distopia post-apocalíptica si tuviese que decir. Tenemos un mundo en el que hay monstruos (con colmillos y tal), luego de un incidente que no me quedó muy claro y creo que esto resulta en una importante pega al libro porque sus cimientos, al menos a mí, me resultaron algo confusos, pero distinto a lo que se pueda pensar este mundo no es gobernado por monstruos, no. Al menos no de forma oficial. Es, al igual que nuestro mundo carente de las maravillas ofrecidas por la fantasía, gobernado por el dinero, de una forma cruda, violenta y sumamente letal, y de forma oficial gobernado por un hombre sin escrúpulos sumamente adinerado cuya ambición por el dinero y el poder que este le acarrea le hace obrar de la forma más terrible: conseguir más dinero, más poder a través de los monstruos.

¿Quién es el monstruo, you, me, both?

Tenemos entonces una ciudad dividida en dos, el norte para Harker, que por el precio justo te brinda su protección contra los monstruos y conjura una ilusión de seguridad en la cual un tipo de monstruo que te drena la sangre, otro que bajo el cobijo de las sombras te devora sin piedad, y otro que es más terrible por lo poco que se conoce de él, te roba el alma, pasa a segundo plano cuando por usar una medalla de hierro proporcionada por el señor y todopoderoso de la parte norte de V-city puedes vivir como si tal. Sin embargo todo es una ilusión. Una que sólo aquellos con el suficiente dinero se pueden costear, porque de lo contrario, la otra opción sería el lado sur de la ciudad, custodiada por Henry Flynn, cuyas armas son: operativos militares que no pueden garantizar ni sus propias vidas y la desconocida raza de monstruos roba-almas, Sunai.

“Monsters, monsters, big and small,”
“They’re gonna come and eat you all.”“Corsai, Corsai, tooth and claw,Shadow and bone will eat you raw.Malchai, Malchai, sharp and sly,Smile and bite and drink you dry.”“Sunai, Sunai, eyes like coal,Sing you a song and steal your soul.”“Monsters, monsters, big and small,They’re gonna come and eat you all!”

La cosa está así: pagas y vives, o no lo haces y esperas por lo peor.

Dentro de este panorama encontramos a Kate, hija del señor del norte (Ned Stark, is that you?)  Que se arma unos numeritos para conseguir lo que quiere, que ni mi hermanito autista en una de sus crisis berrinchudas, y August Flynn, hijo adoptivo del señor del sur. Y antes de que esas rueditas en sus cerebros comiencen a elucubrar posibles líos amorosos a lo Romeo y Julieta con dramas épicos de amantes trágicos cuyas familias se hacen la cruz nada más oír el nombre del contrario, pues no. Porque eso no sucede en absoluto. Porque, *redoble de tambores* ¡NO hay romance!



Sí, gente. I know, I know. Sé que están en shock, porque bueno es un YA, ¿no?

Es esta una de las razones por las cuales creo que libros como este serían capaces de salvar el corrupto YA.

No hay romance en ningunas de sus más despreciables formas: instalove, love triangle, love to die…

No lo hay.

Es una perspectiva tan hermosa como esta:



Al fin alguien se toma la molestia de ser lo suficientemente racional como para actuar en consecuencia en que si estás en un mundo en el cual la supervivencia es un lujo, no hay espacio posible para el romance, ¡Al fin! Carajo.

Los caminos de August y Kate se cruzan y deberán unir fuerzas pues para hacer lo que se supone que uno haría en un mundo plagado de amenazas mortales: sobrevivir.

Estoy en definitiva, francamente extasiada con este libro, la dicotomía humano/monstruo y quién es en verdad el monstruo, el uso del elemento musical, la construcción de universo, quién es quién en el libro y como cada uno de estos quién desarrolla su papel magistralmente.


Pero entonces, ¿por qué no hay nota perfecta? Porque hubo detalles que me hicieron ruido, y que bueno yo soy del tipo que cae en los detalles. Por ejemplo cuando Kate está descubriendo quién es August en realidad, bueno sus pesquisas me recordaron un poco a cuando Bella Swan está haciendo su research para averiguar que Edward es un vampiro, no estoy en contra de que alguien haga su research para desenmascarar grandes secretos ajenos, pero si no tiene sentido, uhmmm, no me cuaja. Es decir, Kate estaba ultra obsesionada con que el padre la quiera y la acepte y le haga caso y de repente se encuentra averiguándole la vida a un tipo que en realidad ni le va, ni le viene. Lo mismo que (Seguimos con Kate) la criatura, más específicamente su memoria, funciona de forma oportuna, secretos olvidados por años, de repente surgen a la luz por obra y gracia del espíritu santo. También me parece que hubo un vacío a la hora de explicar el origen del mundo tal y como es ahora, me explican muy bien como son las cosas ahora, pero no como es que llegaron a ese punto. O sea, Necesito bases. Ese mismo vacío lo percibí con la cuestión de los Sunai, tan desconocidos como son y habiendo sólo tres de ellos, ¿cómo es que se ha esparcido el rumor acerca de ellos? No lo entiendo. BTW, cuando hay sólo tres individuos de un mismo tipo, ¿se le puede considerar una raza?

Sin embargo, con todo y esto, este libro reivindica en mucho el género YA, so, estoy dispuesta a perdonar unas cuantas cosas.

Lo bueno: Que no hay gente guapa. Ehrm no, eso no, aunque sí se me hizo algo digno de alabar, gente común para variar, zens yisus. Pero ya en serio, creo que remarcaré, de nuevo, lo bueno que es este libro para el género YA. Nos lo merecíamos. 

Lo malo: Creo que el romance vendrá inevitablemente para la continuación, porque bueno, sí. Allí hubo una chispa.

Lo feo: Nada que reportar.

P.S.: Hubo algo de este libro que me hizo recordar al de Peri Reed, no estoy segura de qué, porque no se parecen en nada.

Canción para este libro: Arabesque 1, (Piano solo) de Debussy, y esta me costó, porque bueno, muy buen libro pero no me inspiró musicalmente nada en un principio, ya de luego pensarlo, porque tenía que, porque bueno todos, sobre todo un buen libro, nos merecemos una buena banda sonora que nos acompañe en el camino de la vida. Y me vino esta, me recordó esa angustia, tierna angustia de August por ser quién es, por ser lo qué es. Y de alguna manera podía visualizar en un encuadre fotográfico estático la cotidianidad de una vida normal, ir al colegio, al trabajo, rodeado de monstruos, es terrible y bello. Ainnsss que me pongo dramática. Y bueno, que es “This savage song”, y que August es músico, o algo parecido. 

lunes, 1 de agosto de 2016

The rose and the dagger (The wrath and the dawn #2) de Renee Ahdieh

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Mientras más oscuro esté el cielo, más brillantes serán las estrellas.

En una tierra al borde de la guerra, Shahrzad se ve forzada a separarse de los brazos de su amado esposo, el Califa de Khorasan. Una vez pensó que Khalid era un monstruo—un inmisericorde asesino de esposas, responsable de una angustia y dolor desmesurado—pero mientras desenmarañaba sus secretos, se encontró en su lugar un hombre extraordinario y un amor que no podía negar. Sin embargo, una maldición amenaza con  mantener a Shazi y Khalid separados para siempre.
Ahora que se ha reunido con su familia, que ha encontrado refugio en el Desierto, donde una fuerza letal se está reuniendo en contra de Khalid—Una fuerza más que dispuesta a destruir su Imperio y comandado por aquel que fue una vez el amor de infancia de Shazi. Atrapada entre la lealtad hacia aquellos a quienes ama, la única cosa que Shazi puede hacer es actuar. Usando la creciente magia en su interior como guía, ella actúa por su cuenta para acabar tanto con la terrible maldición como con la guerra en ciernes. Pero para hacerlo, debe eludir a sus propios enemigos para seguir con vida.



La saga que comenzó con “The Wrath and the Dawn” da su giro final mientras Shahrzad arriesga todo para encontrar su camino de regreso hacia su verdadero amor. 
Sinopsis traducida por CalypK

Sand, sand everywhere


Terminado de leer 29/07/2016

Antes que nada, Caly is back!

El mejor opening de Naruto en la vida, y el que me diga lo contrario, 


Meaner?



Judgmental (Hell, yes!)



But, yet: READER



Okay, lo siento por eso, pero nunca me hace falta algo de exuberante exageración (cofcof DRAMAQUEEN cofcof) y que me emociono porque casi tres meses sin leer y escribir, pegan. So, que vamos a ver cómo sale esto.

Con esta lectura me pasaron dos cosas, la primera, que me sentí algo incomoda en retomarlo donde lo había dejado, ¿no les pasa? Con el mundo literario tan plagado de series/sagas/trilogías una ya debería estar acostumbrada, que el tiempo entre la publicación de un libro y otro dentro de una serie no pase en vano y que adaptarte a la siguiente entrega sea algo difícil y tengas la necesidad de darte una repasada a la entrega anterior (¡Como si no tuviésemos ya suficiente que leer, para ponernos a releer porque sí, eres débil!) En fin, esto me hace considerar seriamente el argumento en el que una pareja tiene una separación, pasa tiempo y luego se ven y lo retoman donde lo dejaron como si tal y pascual, digo, a menos que haya una importante carencia de argumento y madurez, eso no pasa, no debería al menos. Ni hablar como de cuando la ‘pareja’ se conoce desde la infancia, pasan años sin verse y nada más verse, estén perdidamente enamorados uno del otro. Es que, los años no pasan en vano, gente. No puedes esperar continuar algo que difícilmente será lo mismo y con una persona que difícilmente será la misma, que aunque bueno no creo que la gente cambie, creo que la gente (por cuestiones evolutivas, sí soy evolucionista, no creacionista) se puede amoldar a las circunstancias que le rodean. Como la materia, pues, que no cambia sino que se transforma.

So, que ya divagué mucho, pero mi punto es que, bueno me costó bastante entrarle al tono del libro, a sus personajes, a la dirección que tomó la ‘trama’ y aquí voy con la segunda cosa que me aconteció con esta lectura, y es que, esa transición no habría sido relevante si no fuese porque básicamente el libro era un desastre en el que los personajes fueron destrozados para perseguir una trama que no se sostenía ni en el hecho de que su autora poseía una pluma más o menos decente.

Nada en este libro funciona. Hecho que me dejó tan perpleja que realmente no sabía que había pasado, es decir, ¿qué carajos leí? ¿Cómo califico esto? Porque sí, de hecho la autora tiene esa forma de contar las cosas que casi te hace creer que no está socavando la integridad de su propia historia, de sus personajes y tirando por tierra lo que había logrado en el primer libro.

Tenemos a Shazi siendo la misma pseudo insufrible del primer libro que de alguna forma resulta que es muy sabía, cuenta cuentos de forma muy chula, pero es tan estúpida no sólo para creer que puede matar al rey de una nación así como si nada sino para enamorarse del tipo que se supone que iba a matar.

Ahora esta Shazi está versándose en magia, de la cual no se nos cuenta ni su base ni su fundamento, y sobre todo esta Shazi está preocupadísima por el destino de su nación, de lo cual carece de un importante sentimiento de remordimiento,  porque hola, maldición de matar a las esposas al amanecer y eres una esposa a la que no se le asesinó al amanecer, so, ¿cómo no te detienes a pensar que puedes ser algo, no sé, responsable? Sobre todo, cuando tu padre es el causante directo de dicho desastre, porque bueno, iba a rescatarte, cuando en realidad no necesitabas ser rescatada. Mmmm, Esto me suena a ultra fail, pero como después dicen que una es una rata que sólo ve fallas, pues dejémoslo hasta ahí.

Pero no, es que no puedo. Porque ahora Shazi, está no sólo preocupadísima por su nación, sino también por su familia (padre y hermana) cuando en primera instancia no pensó en ellos cuando la poseyó el espíritu de Sasuke Emochiha (Mis niveles de Narutardismo son impresionantes, I know) y salir a vengar a su amiga. Y allí no queda la cosa, porque está realmente preocupada, pero más de la mitad del tiempo se la pasa pensando en su amorcito y actuando en consecuencia para escaparse y verlo, pero no. Ella los va a salvar a todos.

Y luego tenemos al boy-king, que se pone a recoger escombros y hacer labor manual, cuando su status le da el poder para no sé, ¿legislar medidas de emergencia? ¿Movilizar a sus fuerzas armadas para una labor de recuperación? Pero no, haces más poniéndote tú solo a sacarle la basura al vecino. ¿Por qué la autora no nos mostró al boy-king mediando y movilizando recursos para alimentar, rescatar a los sobrevivientes, repartir insumos médicos, sino ayudando en la albañilería?


La autora


Yo

Y tanto es lo obtusa que se vuelve la autora con esta entrega que no previene al autor de sus demás desastres:

Inserción de personajes que no aportan a la historia más que llenar un espacio y ser usados a conveniencia.

Inserción de puntos de vista para llenar páginas y servir de puente entre espacios vacíos de la trama.

Falta de coherencia en la trama, inserción de diferentes elementos en la trama de los cuales ninguno se explotaba, generaban espacios vacíos y usaban a los personajes únicamente para conducir a la trama al lugar deseado.

Y como me digan que no es así, yo les digo:

¿Cómo Despina es mala, luego buena, luego ni mala ni buena sino simplemente conveniente a la historia? No digo que no sea un recurso valuable darle ese tipo de twist a los personajes, pero si no te has molestado en darle suficiente background a tu personaje o incluso participación para justificar esos twist que planeas darle, ¿para qué hacerlo? Simplemente estás usando a tu personaje para conveniencia de tu trama. Usar y tirar.

Ni hablar de lo que hace el padre de Shazi, el tipo estaba demente, ¿y de repente se acuerda (en medio de su demencia) que ama a su hija y que está dispuesto a sacrificarse por ella? No mames, dos palabras: innecesario e incoherente.

Y no debería, pero igual lo señalaré: la guerra librada entre el boy-king y su tío es simplemente de risa. La tierra del boy-king está en ruinas, pero, ¿puede permitirse ir y ganar una guerra? No.Me.Jodas.

En fin, por si no les ha quedado claro, este libro es sumamente decepcionante, primero porque su predecesor no estaba tan mal y segundo pues porque ¡ES TERRIBLE! No me merecía esto luego de casi tres meses sin leer ni siquiera la fecha de vencimiento de lo que sea que consiga para comer, lo cual ya no se hace, ya que los venezolanos nos comemos lo que sea que consigamos en el estado en que lo consigamos. Si leyeron el primero y les gustó, quédense con ese sentimiento y ahórrense esta lectura, que no lo vale.

Lo bueno: Irsa. Su torpeza, su inseguridad y falta de carácter es una corriente de aire fresco en medio de toda la ‘grandiosidad’ de Shazi.

Lo malo: Hay tanto para escoger, pero creo que me quedo con el final pendejo del libro. Lo del padre de Shazi fue tan incoherente, tan innecesario, WHYYYYY?????!!!!!

Lo feo: Que una historia tan prometedora terminará así, se merecía algo mejor, la verdad.

P.S.: Señora autora, si va a matar a un personaje, mátelo para hacer sufrir a sus lectores, o para aportar algo a la historia. No porque sí, porque quiere saber cómo se siente ser George R.R. Martin. Mate a alguno que importe para algo, no porque sí. Xoxo. Caly.

Canción para este libro: No consiguió inspirar mis sensibilidades musicales.

miércoles, 22 de junio de 2016

Truthwitch (The Witchlands #1) de Susan Dennard


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In a continent on the edge of war, two witches hold its fate in their hands.

Young witches Safiya and Iseult have a habit of finding trouble. After clashing with a powerful Guildmaster and his ruthless Bloodwitch bodyguard, the friends are forced to flee their home.

Safi must avoid capture at all costs as she's a rare Truthwitch, able to discern truth from lies. Many would kill for her magic, so Safi must keep it hidden - lest she be used in the struggle between empires. And Iseult's true powers are hidden even from herself.

In a chance encounter at Court, Safi meets Prince Merik and makes him a reluctant ally. However, his help may not slow down the Bloodwitch now hot on the girls' heels. All Safi and Iseult want is their freedom, but danger lies ahead. With war coming, treaties breaking and a magical contagion sweeping the land, the friends will have to fight emperors and mercenaries alike. For some will stop at nothing to get their hands on a Truthwitch.
Tengo un dilema. Si al amor fraternal entre chicos lo llamamos Bromance, ¿cómo llamamos al de chicas, Sismance? Porque suena como que feo, pero eso es lo que tenemos aquí. Sáquenme de esa duda, porfa.

Terminado de leer 04/05/2016

Me gusta definir los libros en una palabra, después de todo “la brevedad es el alma de la agudeza” (a pesar de que divago mucho, sí) y no me pregunten quien lo dijo porque no lo recuerdo, aunque probablemente fue alguien que lleva mucho tiempo muerto y en vida fue absurdamente famoso o absurdamente anodino que sólo alcanzó el estrellato después de culminar una vida miserable. Y con eso de que me gusta sintetizar y tal me encuentro en un dilema acá porque no sé qué palabra o frase pretenciosa (es que así escribo, psé) debería definir este libro. Pero como todo no está perdido, vamos a tratar de pelar esta manzana y hacer un rico pie de manzana, todo paso a paso, por supuesto.

Los ingredientes

Chica arrogante, Hello there Celaena Sardothien (no desagradablemente porque tiene algo de profundidad, también ayuda mucho el… ¿Sismance? En serio díganme cómo llamar a esta cosa, que la hace coger algo de perspectiva de cuando en cuando) que tiene una habilidad excepcional completamente sobrevalorada, Alina Starkov is that you? (Saber cuándo alguien dice mentiras) y que es básicamente “la elegida”

Sismance (Así lo estoy llamando, sí)  

Gente joven, mucha gente joven. Creo que echo de menos ver unas cuantas canas, pero qué más. Es YA.

Un nuevo sistema mágico con su justo grado de imaginación que mucho que aportar tampoco es que tenga. 

Un estilo de escritura cumplidor, que no es que fuese malo, pero acabar de leer a Maggie Stiefvater (que escribe bello, bello *comienza a vomitar arcoíris*) no ayuda precisamente. 

Ambiguamente feminista, que te está presentando a dos amigas y su fuerte amistad; la fortaleza de ambas, lo capaces que son a la manera de cada una, perono, PERO, te sale con esta joya: 

“If you are imagining a more… intimate sort of attack, Prince, then I should inform you I’m not that sort of girl.” She looked—and sounded—every inch a domna.



También que íbamos… Pero había que cagarla. 

En fin vamos a ver si esto cuaja.
Preparación

Tenemos entonces a nuestra “elegida” por la que, básicamente se reinicia una guerra la cual llevaba varios años pausada, porque básicamente tiene la habilidad de saber cuándo alguien dice la verdad o no y resulta que este tipo de brujería es prácticamente única y básicamente nuestra criatura es una en un millón. Y digo mucho ‘básicamente’, lo sé. 


Pero como tenemos a una autora que le gusta disimular su descaro Mary Suestico, le agrega contrapeso a la balanza sumando a nuestra heroína su propio Robin, mi amor de la vida: Iseult, que para no arruinárselas sólo diré que es perfecta. Casi se convirtió en una bookgirlfriend, pero Safiya (así se llama nuestra elegida) me lo arruina con toda… ella. Y es básicamente esta dinámica Batman/Robin que la autora trata de presentar como una mítica combinación igualitaria mágica que está destinada a cosas maravillosas dentro de este mundo ficticio de brujos y brujas, o sea, la autora nos trata de decir que ambas, Iseult y Safiya, son las elegidas, pero para mí era una cosa de Batman/Robin.

Y que bueno el Sismance es bello, eso sí. Pero no me hace gracia que todo gire en torno a un personaje, el libro es casi por completo Safiya huyendo y todos tratando de atraparla y hacerse con su sobrevalorado poder, aunque sí, tenemos algunos aditivos interesantes, como un Brujo de Sangre (que es prácticamente inmortal hasta que le corten la cabeza y puede oler la sangre de quien se le atraviese e identificar el tipo de brujería que posee) que persigue (para variar) a Safiya, un Príncipe de problemas de ira más bien dudosos que es casi tan pobre como Adam Parrish de The Raven Boys y… bueno, yo. 

Y creo que ya tengo nuestro pie listo, porque a este libro podría llamarle la versión de la Saga Grisha donde la protagonista es arrogante y tiene carisma, sí, es como una combinación, diría que balanceada, de la Saga Grisha y la Saga Trono de Cristal.

Lo bueno: Iseult.

Lo malo: Que sentí las interacciones de los personajes carentes de naturalidad, me los creía cuanto estaba en la cabeza de cada uno, pero en cuanto interactuaban perdían credibilidad. Se me hacían inmaduros.

Lo feo: Los nombres de cosas/lugares/personas ficticios del libro, qué feos la verdad.

P.S.: No sé qué tipo de bruja sería, pero no sería una Bruja de la Verdad, que poder más pendejo. 

Canción para este libro: Boom boom baby de The Scarlet Oh’s, esta es canción de noche de fiesta, para que se te rompa el tacón en la pista de baile, la encuentro apropiada para el momento que comparten Safiya y el Príncipe Merik bailando.