sábado, 15 de agosto de 2015

El aliento de los dioses (El aliento de los dioses #1) de Brandon Sanderson

10162395


Hace años, el rey de Idris firmó un tratado con el reino de Hallandren. El rey Dedelin enviaría a su hija mayor, Vivenna, para casarse con Susebron, el rey-dios de Hallandren. Vivenna ha sido entrenada durante toda su vida para ser una novia adecuada para Susebron y así cumplir con su deber y ayudar a forjar una paz estable entre Hallandren e Idris. Ese era el plan hasta que el rey de Idris envía a su hija Siri, desobediente e independiente, en lugar de Vivenna. Siri intenta encontrar su lugar en la corte de Susebron, pero mientras lo intenta descubre la verdad oculta sobre el rey-dios.En Idris, su hermana Vivenna está preocupada y teme que Siri no esté preparada para esa nueva vida, por lo que decide viajar a Hallandren. Allí se reúne con la gente de Idris que trabaja en la capital, T'Telir, y comienza una nueva vida de espionaje y sabotaje. El plan de Vivenna es rescatar a Siri, aunque tal vez ni necesite ni desee ser salvada.
Extraído de Goodreads


El Dios de los Colores, esté contigo


Terminado de leer 07/03/2015

Leído para el 2015 Reading Challenge: #07. Libro con personajes no humanos 

ATENCIÓN. La siguiente reseña puede ser considerada perturbadora, sobreGIFeada y muy, muy desdeñable. Carece de objetividad y se recomienda no leerla. En serio, no la lea, es un espantoso combinado de quejiquismo y fangirlismo desbordado. 

El 3 por el precio de 1 del Aliento de los Dioses 

3 EPIC FAILS, 1 Sanderson 

1.1 ¿Sanderson es misógino, ignorante o solo estúpido? Me niego a creerle la estupidez cuando se manda semejante creación de universo. (again)

Inserte imagen de FRY preguntándose “NO SÉ, SI…”

Es una verdad mundialmente reconocida… (¡Plagio, plagio!) Okay, por razones de derechos de autor no entraremos en eso. Pero es tan cierto como que el agua moja que los personajes femeninos de Sanderson son unos meros “plot device”, toda la fortaleza, actitud y protagonismo que puedan tener va a ser un tercio desproporcional a la magnificencia de sus masculinos. 


Tenemos a las dos principales (desde POV) a Encendedora, para mortificación suya la dejaremos de lado, las hermanas, Siri y Vivenna, resumidas con facilidad en insensatez e insensibilidad.


Mientras Siri es la chica cabeza dura, irresponsable, irreflexible, impulsiva y todos los calificativos que puedan adjudicársele a un temperamento voluble. Vivenna es su contraparte y la que “debió haber sido reina” y no su hermana Siri, la menor, esto debido a la dispar decisión del rey de Idris, por un favoritismo demasiado obvio como para ser ridiculizado en su cargo de rey. Es decir, en verdad no entiendo la inherente necesidad de Sanderson de hacer de sus reyes unos peleles. 


¿Qué rey en su sano juicio antepone sus caprichos familiares ante la inminente amenaza de una guerra con una superpotencia como Hallandren? Reino que no solo cuenta con “dioses” sino con un ejército de zombies reforzados, digo, “sin vidas” bajo su mando.


Y así comienza el viaje de nuestras “heroínas” con los caminos intercambiados por orden real. Siri pasa a convertirse en reina mientras que a Vivenna le espera un futuro menos que prometedor. Y aquí es donde me detengo para no spoilear más. 


Solo mencionaré como me enamoró de a poco, muy lentamente Vivenna, muy a pesar de ser plot device, es la que realiza una evolución más significativa en su carácter. Porque mientras Siri tiene que aprender a apañárselas por su cuenta en la corte, ella conserva su esencia de principio a fin. Vivenna, la orgullosa Vivenna aprende a la fuerza el camino de la humildad y sufre una transformación definitiva en su carácter, madura. Pasa de ser la princesita que sale de su reino con la excusa de rescatar de a su hermana, cuando todo lo que quiere es recuperar su puesto como futura reina, porque no soporta “no ser importante” a una criatura humilde que se encamina fervientemente a reparar los errores que ha cometido. 


Un aplauso, por favor. 


1.2 El ritmo. ¡Qué lento! 


Todo lo bueno comenzó aproximadamente después de la mitad del libro. Pero lo apruebo. Sanderson cuenta historias acerca de política (mucha política) y religión (pasivo-agresiva). Las cuales son conspiratorias, no bélicas. La violencia por lo general es más bien poca y justificable (siempre) porque es cometida por los malos de turno y los buenos por necesidad. Sanderson NO es Martin, no va por ahí matando cada tres cuartos solo para decir que es guay (que sí lo es)






1.3 Lo reusable. UGH

He sabido que una vez que un autor encuentra su fórmula mágica la reutiliza hasta el día que deja de escribir. Aquí se lo noto. Si antes cuando leí Elantris me di cuenta que sus personajes eran estereotipos (acá lo supera un poco) puedo afirmar además que es muy fan de sus propios personajes, porque en los principales puedo notar pinceladas de los protagónicos de la mencionada Elantris. Y los “tipos malos”son un calco. 

De Sanderson siempre te podrás esperar espectaculares (bueno no tanto) traiciones. Los dioses, otro tema en común, toda su belleza y a la vez dependencia y lo INEXPLICABLE de todo esto, Sanderson se da unas buenas fumadas para dar los giros correspondientes a la trama y crear su maravilloso mundo biocromático, pero ¡Colores! ¿De dónde viene todo aquello?

                                                            ***

Now (redoble de tambores) PARTY HARD, BEIBEH!

Susebron, eres lindo. 




Sondeluz, eres más bueno que el pan. 




Vasher… Oh. MY. VASHERRRRRR!!!!! YOU’RE GADDDDDDD!!!!!!!!!




Y entonces… ¿Casar, besar y matar?







Yeah, no hace falta ni preguntármelo, pero sí reafirmarlo ante el mundo para testimoniarlo a futuras generaciones

MATAR #SorryNotSorry (You will be fine)



SUSEBRON


BESAR



—He descubierto varios elementos perturbadores y redefinitorios de mi alma que están reestructurando lentamente la naturaleza misma de mi existencia. —Bebió un sorbo—. Aparte de eso, nada fuera de lo corriente. ¿Y tú?

SONDELUZ

CASAR (Oh, sí chiquito, my baby)



Naturalmente, eso no tenía en cuenta a Sangre Nocturna. Vasher se movió entre las multitudes, llevando la pesada espada en una mano, la punta envainada casi arrastrándose por el suelo tras él. Algunas personas se apartaron temerosas de la espada. Otros la miraron con ojos codiciosos. Tal vez era hora de volver a guardarla en la mochila. «Oh, no, ni hablar —protestó la espada—. Llevo demasiado tiempo encerrada.» «¿Qué más te da?» «Necesito aire fresco. Y luz.» «Eres una espada —pensó Vasher—, no una palmera.»
VASHER

Demostraciones de fangirlismo exacerbado a mi idolatrado VASHER:
Cuando escribía esta review escuchaba ‘can’t get you out of my head’ by Kylie Minogue. 


Imagínense el momento, no, EL MOMENTO de mí montando coreografía, agitando pompones, transcribiendo y entonando sonetos, todo dedicado a mi adorado Vasher. 



Estuvo salvaje, puedo asegurarlo. Las orgías fiestas de Charlie Sheen > mi numerito fangirlistico en honor a mi Vasher.
(Diosa interna off)


Lo bueno: Como lo mencioné una vez en Elantris, la construcción de universo de Sanderson es una hyperfabulosidad. Sinceramente el hombre es un hacha, se lo reconozco. Los giros de sus historias son igual de geniales y sus diálogos ¡Santo Dios de los Colores! Son magníficos, realmente llenos de carisma, inteligentes, cargados de humor y deliciosa ironía. 

Lo malo: Odio los finales abiertos de Sanderson, me hacen querer más. Y no me da más, la verdad me gustaría una continuación. Las aventuras de Vasher y Vivenna ¿tal vez?

Lo feo: Es una jodida primera parte de una de las interminables sagas del Sr. S., hombre, Sr. S., sea serio y termine alguna de sus sagas.

P.S. Por Austre, que aquí nada más hizo falta la alfombra mágica de Aladdin


martes, 4 de agosto de 2015

Booktag: ¿Qué tipo de lector eres?


¡Hola abejorros! En el blog Café Caliente leí este tag y me pareció acertado en mucho con bastante así que decidí  traérselos y compartirlo y si gustan discutir distintas opiniones. So, (siempre yo con el Spanglish :P) here we go:

El lector promiscuo
No duda en abandonar un libro que ha empezado para iniciar otro. No puede evitarlo porque le encanta leer y no sabe decir que no.

Descripción gráfica de la sensualidad con la que me aborda cada libro:

A esa mirada, ¿quién se le resiste? Los libros sacan su Sean O'Pry interior conmigo

Depende de cómo vaya la lectura, la verdad siempre fui monógama librera, pero desde que mi suerte ha decaído me he encontrado con mucho bodrio, así que para hacerle frente a lecturas que no sé si me van a gustar o ya voy viendo que es de más bien de dudosa calidad, decido iniciar otro que tengo mayor certeza de su calidad para, pues, apechugar y no terminar con un DNF.

El lector cascarrabias
Es exigente y voraz. Aunque no le guste un libro jamás lo deja a la mitad, aun opine que el autor no puede unir dos frases con sentido. Suele lanzar el libro contra la pared cuando lo termina (literalmente)

¿Arrojar un libro contra la pared? PLIZZZZ, para algo tengo una magnifica ventana panorámica ¡Hm!

Solía ser así porque soy débil de corazón ¡JÁ! No tanto por cascarrabias. Pero entonces me dije a mí misma: mí misma, ¿en verdad vas a malgastar tiempo de tu fantabulosa vida en un bodrio libro que no quieres leer?

El lector cronológico
Compra un libro y hasta que termina de leerlo vuelve a la librería por otro. Se atreve a abandonar la lectura de un libro sólo si existe un motivo suficientemente fuerte para dejarlo y siempre lo hace con remordimiento. Es lo opuesto al lector promiscuo.

Lo admito, aunque me esfuerzo bastante para no dejar en DNF un libro a veces su insoportabilidad me sobrepasa y debo get over it.

El lector aniquilador
Los lleva a todas partes.  Quiere tanto a sus libros que ahora están llenos de hojas sueltas, cubiertas rotas o manchadas y páginas amarillentas, por el ajetreo del ir y venir.

Algunas veces he intentado leer en otros lugares que no sean el santuario de mi habitación, me he llevado los libros, marcapáginas e incluso un aperitivo, pero nunca logro leer más que una página, necesito silencio para conciliar la lectura. Eso.

El lector ocupado I
Le gustan tanto los libros que incluso compra varios en un mismo momento, pero luego al llegar a casa los coloca en un librero donde pueden pasar un par de meses. Cuando finalmente los lee, lamenta haber tardado tanto en hacerlo.


#IRegretNothing, nada más bello que una estantería próspera ¿o no?

El lector ocupado II
La verdad no le gusta leer, pero le gusta presumir que compra libros.


El librófilo
Más que la lectura, lo que este lector disfruta son los libros como objeto. Su olor, sus colores, las páginas amarillentas, los viejos y los nuevos, los considera más una obra de arte.


No más que la lectura, de hecho el amor que siento por los libros es proporcional a lo que encuentro dentro de ellos, pero se entiende el sentimiento de olisqueador que promueven los libros ¿no?

El anti-lector
Piensa que los libros son muy largos y jamás lee.


El espíritu libre
Es el adulto que lee libros infantiles, o el niño que lee libros para adultos. Cada vez más la sociedad acepta a estos espíritus libres de la literatura sin el menor sonrojo.


Me ha sucedido que una vez fui a comprar de lo más happy a mi librería indie de confianza y veo un colorido ejemplar acerca de criaturas fantásticas tipo pop-art, salté de emoción y corriendo me dirigí hacia una de las encargadas para preguntar por precio, soy una clienta habitual, así que X individua en lugar de decirme el precio se tomó la confianza para en vez de responder a mi pregunta, atajarme con un “pero ese es un libro para niñas”

¿Imaginan cuál fue mi reacción? Les doy una pista:

El multi-tarea
Aunque siempre termina los libros, lee varios a la vez y termina confundiendo personajes, nombres y tramas.

Como diría mi amiga Oprah,NO” por sí mismo es una oración completa. Y no juzgo a quién le pase, pero…

El lector somnoliento
Su momento favorito de lectura es antes de dormir. Ya cómodo en su cama no consigue mantener los ojos abiertos y despierta en la madrugada solo para apagar la luz y cerrar el libro.

Me ha sucedido un par de veces, porque suelo leer en mi cama, pero debo de estar muy, pero muy cansada y no tiene que ver con la lectura que esté realizando en el momento o un hábito en particular. 

¿Quién se anima a realizar este tag?

domingo, 2 de agosto de 2015

Resumiendo la primera mitad del año: Lo bueno, lo malo y lo feo

¡Hola abejorros! ¿Qué tal está ese aguijón? Venga y choque esa ala. A estas alturas muchos ya hemos acumulado en nuestro haber una buena cantidad de lecturas ya sea por propósitos personales de fin de año, desafíos o metas de lectura en reserva. De esta guisa podemos hacer un recuento de esas experiencias literarias, ya sea para bien o para mal, tenemos números en la cabeza. A continuación haré un breve ranking de lecturas en las cuales haré un desglose de cómo ha ido mi año en relación a la calidad encontrada en mis lecturas. De lo bueno a lo malo, lo mejor y peor de la primera mitad de mi 2015 (sí, sé que ya vamos a agosto, sí, sé que voy tarde) well, here we go:

Lo bueno

11300265752971281836323627224

Tokio blues (Norwegian wood) de Haruki Murakami: Este año ha sido un año de grandes descubrimientos para mí. Entre grandiosos clásicos, autores contemporáneos de renombre e incursión en nuevos géneros, he podido (como niña en dulcería) probar de todo. Este es el caso de Murakami-san, siempre escuché de él, siempre amontoné sus libros en mi wishlist, y shame on me, solo hasta ahora se me ocurrió leerle. Tokio Blues es una novela con alma propia que te embarca en las desventuras del joven estudiante universitario Toru Watanabe, cuya esencia marcadamente sensible nos trasporta a través de la pluma de Murakami-san al Tokio de los años 80, en el cual la revolución sexual está en pleno auge y a la cual el joven Watanabe no le será indiferente. Amores, desengaño de los paradigmas de la vida humana y mucho del existencialismo propio de los libros de Murakami-san es lo que encontraremos en las páginas de esta obra literaria.

Matar un ruiseñor (Matar un ruiseñor #1) de Harper Lee: Si Tokio blues fue un descubrimiento para mí, Matar un ruiseñor era una deuda que había adquirido desde el primer día en el que leí la primera página de un libro. Es el deber de cualquiera que se precie de ser lector, leer esta obra maestra de la literatura estadounidense que tras el trascurso de los años ha servido como cátedra obligatoria acerca de la tolerancia, aceptación de la diversidad racial y de la equidad de derecho. Los derechos civiles nos corresponden a todos sin importar raza, creencias o preferencia sexual y este es el mensaje de esta obra. Un imprescindible. 

El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde: El señor Wilde no amerita mayores presentaciones, este hombre es una institución. Tan simple como eso.

Entre tonos de gris de Ruta Sepetys: Es vasta la literatura existente acerca de hechos tan lamentables para la raza humana como lo son el nazismo y consecuente holocausto. Sin embargo nunca sobra una voz más que se haga escuchar acerca de este tema, más si lo hace de la forma magistral en que lo hace Sepetys. Sepetys en su obra nos relata las penurias  que le sobrevinieron al pueblo lituano víctima de la ocupación soviética en la que personas que eran consideradas contrarias a este movimiento eran asesinadas, encarceladas o deportadas como esclavas a Siberia. A través de la joven Lina conocemos como sobrevive la lealtad, el arte e incluso el amor y sobre todo la esperanza en tiempos desesperados. 

1984 de George Orwell: Una obra literaria de tinte distópico que nos narra el entorno de un gobierno totalitario en el que Winston Smith, un  ciudadano más de dicho gobierno decide un día unirse a una ambigua organización aparentemente contraria a las creencias fomentadas por el gobierno del Gran hermano. Una acción más que arriesgada puesto que de ser descubierto, la severidad del castigo siendo generosa, sería la muerte. 

Lo malo
(Fiu, que no es tanto)

1787893122447220

Ensnared (Splintered #3) de A.G. Howard: ¿2015, el año de las beauty covers, shitty books? Que las mencionadas malas lecturas de este 2015 sean YA debe ser mera coincidencia D: sehh, coincidencia. Ensnared fue una de mis lecturas más esperadas de este 2015, nada me cuesta admitirlo. Si bien es cierto esta serie trae varios puntos cuesta arriba, Alyssa, me encariñé mucho con estos libros, Morpheus. Y a pesar de sus falencias, decidí estar over myself y fangirlear a gusto y nada más. PERO, obviamente tenían que venir a joder mi status quo con esta última entrega y fastidiarlo todo con un final conveniente para mantener (des)contentos a ambos lados ¿TEAM JEB, existes? Como sea, este no es más que otro de esos inconvenientes libros YA cuya construcción de universo se ve opacada por un triste triángulo amoroso y una protagonista de patetismo insuperable. En fin, para lo cuesta arriba que iba y con un final tan cojo, no, no lo recomendaría.

Red queen (Red queen #1) de Victoria Aveyard: Este es el tipo de libro que nace de la necesidad del público consumidor ¿El puestito de churros de la esquina vende de maravilla a la hora pico? Qué más, vamos a montar también un puestito de churros a esa hora. Aparte de una idea más o menos pensada (vamos que tampoco se ha quebrado la mollera esta señora/ita) no hay demasiado que decir: sociedad distópica, heroína  destinada a quebrar la tiranía de dicha distopía, interés amoroso que arde con la intensidad de mil soles…, no hay que ser un genio para juntar un par de palabras y ser bien culero para vender lo que todos ya venden para tener asegurado el éxito. 

Lo feo

16143347

We were liars de E. Lockhart: Creo que no es ni la primera (ni la última) vez que esta “obra” determinada como un futuro clásico de la literatura (Gad, en verdad a veces que merecemos ser fulminados por un rayo) ha sufrido “cierto” escarnio por mi parte. Porque simplemente acá nada funciona, escritura pretenciosa: check, personaje principal palurda: checkidísimo,  trama infructuosa que decae fácilmente por la pobreza de su construcción: double check, tópicos topicazos: checkie, check. ¿Algo más? La verdad son diversos sus puntos negativos, pero como a veces incluso un comentario negativo jala, no le daremos a este librillo más mecha de donde prender. 

Y entonces, ¿quién se anima a rescatar lo mejor de su año, fustigar lo malo y crucificar lo peor?