martes, 19 de abril de 2016

Americanah de Chimamanda Ngozi Adichie

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De la galardonada autora de Half of a Yellow Sun, una deslumbrante nueva novela: una historia de amor, centrada alrededor de la raza, de un joven hombre y mujer originarios de Nigeria que enfrentan difíciles elecciones y retos en los países a los que llaman hogar. 
Como adolescentes de una escuela secundaria en Lagos, Ifemelu y Obinze se enamoran. Su Nigeria está bajo una dictadura militar, y la gente está marchándose del país si puede hacerlo. Ifemelu—hermosa, segura de sí misma—parte con destino a América para estudiar. Allí sufre derrotas y triunfos, encuentra y pierde relaciones y amistades, todo mientras siente el peso de algo en lo que nunca pensó estando en Nigeria: la raza. Obinze—el tranquilo y reflexivo hijo de una profesora—esperaba haberse reunido con ella, pero después del 9/11 América no lo dejará entrar, por lo que se sumerge en una peligrosa e indocumentada vida en Londres. 
Años más tarde, Obinze es un hombre adinerado en una recién democratizada Nigeria, mientras que Ifemelu ha alcanzado el éxito como escritora de un esclarecedor blog sobre la raza en América. Pero cuando Ifemelu regresa a Nigeria, y ella y Obinze reavivan su pasión mutua—por su patria y entre sí—tendrán que enfrentar las decisiones más difíciles de sus vidas.  
Temeraria, apasionada, a la vez que oscuramente divertida y tierna, abarcando tres continentes y numerosas vidas, Americanah es una historia ricamente contada ambientada en el mundo globalizado de hoy en día: La novela más poderosa y sorprendente de Chimamanda Ngozi Adichie. 
Sinopsis traducida por CalypK
Barack Obama, promoviendo coitos desde… ¿Desde cuándo es que este señor es presidente de USA?

Terminado de leer 14/04/2016

Leído para el 2016 Reading Challenge: #37. Libro acerca de una cultura con la que no eres familiar
Leído para el Bingo Literario 2016: Libro de otro continente

Para escribir está reseña tuve que sentarme y concentrarme y así intentar retratar (de una forma u otra) algo de la esencia del libro o al menos transmitir algo de mi fangirlismo (recién descubierto fangirlismo) por esta autora, su pluma y sobre todo Ifemelu, mi última book girlfriend, la segunda, si voy al día con mis cuentas.

Y lo de concentrarme, psé que me venía costando porque me quedé sin internet, porque lo paga mi padre y lo paga cuando le da su real gana, y no podía publicar las entradas que tenía planeadas. Que viva yo, que no me recreo en la belleza de blogguer y la posibilidad que me da de programar y psé eso, que le hago honor a la gente de mi tierra que deja todo para última hora. So, estoy alterada, que por algo que no está bajo mi control, no puedo bloggear. Ugh, ugh, ugh.

A esto le añado que tengo otras ideas en mente, acerca de otras cosas que quiero escribir, pero como ya acabé el libro debo ponerle prioridad a su reseña porque bueno, después se me van los tiempos y las ideas e impresiones que me produjeron la lectura. Así que, vamos a ver cómo sale esto.

Si hay algo por lo que recomendaría este libro es por Ifemelu, es uno de los mejores personajes que he tenido el gusto de encontrar en la literatura en un tiempo. Ifemelu es fuerte, medio deslenguada, medio irónica, medio que parece que se le pasa chupando un limón porque nada ni nadie parece gustarle (queda excluido de la exposición de este caso el Sr. Obinze, que para Ifemelu, incluso sin desodorante, la axila de él le huele a flores) y en general es una perrita mala prejuiciosa que se cree en la necesidad de informar a todo mundo de su opinión.



She’s so my girl

El libro está contado desde su perspectiva (cediéndole a interludios el lugar a la voz de Obinze) desde su juventud en su natal Nigeria (¿Sabían que en Nigeria se habla Inglés? Yo no. Sí, soy así de ignorante) pasando por sus años en América, y por América me refiero a USA y hago inciso para ventilar una duda existencial mía; si América es un continente, ¿por qué la palabra se usa para referirse a un solo país? Probablemente esté pecando de bruta, pero es que me está carcomiendo desde mis inicios en el Inglés cuando escucho: God bless America y me queda esa vaga e irritante impresión de que esa bendición no está dirigida precisamente a mi bella Venezuela y todos sus hermanitos países, con todo y que formamos parte del continente americano, ¿se acuerdan de la canción un Himno de las Américas? Si no, aquí les va un pedazo: Un canto de amistad, de buena vecindad, unidos nos tendrá eternamente. Por nuestra libertad, por nuestra lealtad debemos de vivir gloriosamente. Y luego vienen y con la canción te nombran todos los países del (again) continente americano: Argentina, Brasil y Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Guatemala y el Salvador, Costa Rica, Haití y Nicaragua, Honduras y Panamá, Norteamérica, México y Perú, Cuba y el Canadá, son hermanos soberanos de la libertad, son hermanos soberanos de la libertad. Y sí, me emocioné cantándolo. Si estoy siendo obtusa, díganmelo. Pero en mi mente y en esa canción, América es un continente, no un país, como todos se empeñan en señalarlo.

Ahora, volviendo al asunto de la historia. Tenemos a Ifemelu, casi quince años después de haber abandonado su natal Nigeria, decidiendo de un día para otro que quiere regresar a su país, o bueno, no tan así. Al parecer Ifem estuvo experimentando por mucho tiempo una especie de insatisfacción a la cual no podía (o se atrevía) ponerle nombre, que por arte de magia descubre un día es la inherente necesidad de volver a su tierra.

A partir de este momento, con una peluquería a la que le hace falta urgentemente un aire acondicionado como escenario, reviviremos las experiencias previas a la americanización de Ifemelu, su vida en Nigeria, su amor de todos los tiempos con Obinze, toda la mierda que pasó en sus primeros años en USA, cómo su vida en USA tomó cauce, cómo las cosas empezaron a ir bien, los novios de Ifem en USA, Barack Obama, su blog, oh, su blog, su regreso a Nigeria y lo que allí encuentra.

Pero bueno, que no todo se queda en Ifem. También es de resaltar la prolija pluma de la autora, que no aqueja de simplezas o excesos, y que en cada personaje (tanto Ifem como Obinze) sabe cómo retratar cada voz sin que suenen similares en ningún momento. 

Creo que es loable su trabajo de construcción de personaje, a pesar de que tengo mis qué decir acerca de Obinze en particular. Pero bueno, que no todos los personajes están hechos para gustarnos, ¿no? A lo mejor alguien más lee el libro y detesta a Ifem (Malditos, how you dare!) o igual y ama a todos por igual. En fin, para gustos colores.

Y el punto más fuerte del libro, casi tanto como la misma Ifem, es la denuncia que se le hace al racismo. Desde el punto de vista de Ifem conocemos muchos de los issues que se cimentan bajo la piel del racismo, que sólo porque la esclavitud fue abolida y los negros pueden votar, no significa que no exista el racismo (Y no sólo en contra de la raza negra)

Está allí cada día, como una serpiente enroscada en el lugar más impensable de tu jardín, silenciosa y sigilosa, pero no por eso menos peligrosa. En ese aspecto, hay muchas cosas que aprenderle a este libro, entiendo que a muchos pueda disgustarle porque las declaraciones que se hacen de forma directa (por medio del blog de Ifem) o de forma indirecta por las situaciones que se nos presentan en el libro, pueden resultar bastante contundentes, o hablando claro, incluso abiertamente agresivas. Porque bueno, Ifem no es del tipo que va usar una voz dulce como la miel y peras y manzanitas para explicarte cómo son las cosas, sino que de forma franca y cruda te va a poner los puntos sobre las i’s (cosa que me gusta)

Y la idea que me quedó a mí de este libro: que sólo porque no hables de un problema no significa que no exista y que, no llamar a las cosas por su nombre no evitan que están allí.

La verdad sea dicha, si fuera únicamente por Ifem y su blog y toda la denuncia que hace, como de bien está retratado este problema en nuestra sociedad, sería un libro de cinco (¡5!) estrellas. Pero como no depende sólo de eso, vamos ahora a explicar por qué conmigo no se ha ganado esas maravillosas cinco estrellas.

Lo primero es que con todo el peso social que pueda tener la historia, no pasa de ser una historia más de una persona más. Muy cruda; que siente, se huele y se ve casi delante de tus propios ojos, pero es una historia de alguien más. Hay muchas historias, historias personales (ugh, eso sonó tan Coelho) y con todo a mí me pareció simplemente la autobiografía de un personaje ficticio. Ya por aquí van cuatro (¡4!) estrellas, porque historia más, historia menos, recuerdo que está bien contada y que me gusta Ifem y bueno.  

Luego tenemos a Obinze (que por alguna razón en mi mente se llama Ibenzo) que nunca comprendí la fascinación de Ifem por este individuo, porque mientras Ifem podía odiar a todos y todo por igual sin hacer distinción, él odiaba por cosas que sólo él sabía y que por lo general resultaban en que la gente de alguna forma u otra era inferior a él, porque no sólo era que Ifem lo tenía en un pedestal, él se tenía a sí mismo en un pedestal.

No que tragué al Obinze joven, ni al adulto que se va a probar suerte a Inglaterra, y tampoco al que luego se hace rico en su tierra, pero sobre todo no soporté al Obinze que pensaba menos de su esposa. Todo lo que hacía o no hacía esa mujer no era de su agrado, hombre, que de alguna forma u otra tuviste que saber que ella era así antes de casarte con ella, esas cosas no aparecen de un día para otro y si tanto te disgusta ¿para qué sigues con ella?

Insoportable, insoportable.

Me alegró saber que Ifem coincidiera conmigo al ver mal que Obinze diera entender que su esposa era una estúpida. No le bajé más puntos por esto porque Obinze al final medio se redime. Medio me agradó verlo en la angustia de decidirse entre su responsabilidad y el amor por Ifem. Eso lo hizo ver más normal, humano a mis ojitos cegatos.

Otra cosa que me hizo ruido es la fácil adaptación de Ifem de vuelta en Nigeria. Me pareció bastante irreal, ¿una década y un poco más y vas y llegas como si nada? No me lo tragué. Mi padre que es peruano de nacimiento y vive acá en Venezuela, va todos los años de visita y le cuesta adaptarse a cosas como el clima, la comida, hasta las idiosincrasias de sus paisanos, porque en sus palabras: “Esos peruanos están locos” porque bueno el peruano es un poquito conservador en comparación al venezolano y así es como mi padre expresa esa idea. Y es que bueno, mi padre que viaja todos los años y siente el cambio, Ifem no me va a venir con que ella después de quince años (o casi) lo va continuar donde lo dejó, sin más. Y esto mismo se puede aplicar a lo suyo con Obinze si hablamos claro.

Y lo que hizo que en definitiva le diera 3.5 estrellas, fue que no me tragué el final que tuvo después del emotivo desarrollo que tuvo la historia con lo de Barack Obama (quiero leer su libro) no me pareció que saltáramos a Nigeria y que todo desembocará tan fácil y vilmente en una historia de amor. Porque al final en nada más eso quedó, pensé que los tiros iban a ir por la adaptación de Ifem en Nigeria y que lo de la historia de amor quedaría inconcluso y no psé, me equivoqué. Mi error.


My same fuckin’ feelings, Mr. Malfoy

Lo bueno: Por sobre todas las cosas, IFEMELUNAMMA. Y también resalto que el inglés que he leído en este libro, es, si no el más fácil, uno de los más fáciles que he leído.

Lo malo: el love story. UGH.

Lo feo: Nada que reportar.

P.S.: La mamá de Ifem me hizo recordar a la de Elizabeth Bennet, simple y de ideas fijas. Levantemos por favor una copa por esos padres nuestros; simples y de ideas fijas (los que sean así)


Canción para este libro: The end de Kings Of Leon, para cuando termina la relación (de forma definitiva) entre Ifem y Obinze, me partió el corazón. Simplemente pasó. Y para cuando las cosas van mal para Ifem en USA.

domingo, 17 de abril de 2016

How to: Cómo ser un/a potterhead y no cruciar a nadie en el intento

¡Hola abejorros! Debo confesar (¿Yo siempre ando confesando cosas por acá, o son ideas mías?) que antes de ponerme en serio a escribir esta entrada tuve que pensármelo bastante porque me dije, Caly, ¿en verdad estás calificada para definir mediante un montón de pavadas tuyas el life style de un/una potterhead? Tuve que mandarme a la mierda porque si no, no habría escrito nada. Así que les advierto, no sé cómo saldrá esto, pero haré un intento.

Puede que existan algunas variantes, pero teniendo en cuenta que ser potterhead es life style, llevaremos (en algunos casos) las cosas un poquito al extremo.

1. Ver las ocho (¡8!) películas son apenas los primeros pasos de bebé de un potterhead. Para ser un potterhead de verdad tienes que tener los dvd/blu-ray de las películas, el material adicional; entrevistas, detrás de escenas, las escenas eliminadas, etc. 

Y sobra decir que un potterhead de verdad fue y acampó fuera del cine más cercano a su residencia para ver el estreno mundial de las pelis, con varita en mano y la cicatriz del elegido marcándole la frente. O si eres chica, el arbusto de cabello de nuestra ratón de biblioteca. Una Hermione de verdad no tiene risos sensuales, como insistieron en colocarle a Emma Watson en la película. Una Hermione de verdad tiene pelo de arbusto. Ten por seguro que Dumbledore te dará puntos para tu casa si tienes un pelo de arbusto natural. (Caly sólo ha visto las pelis, así que vamos fallando desde el comienzo. Aunque se pasa más de la mitad del tiempo despeinada, ¿eso cuenta para algo?)

2. En este punto tenemos entendido que ya hemos leído los siete (¡7!) libros, más Quidditch a través de los tiempos, Animales fantásticos y dónde encontrarlos y Los cuentos de Beedle el Bardo, ¿qué? ¿No lo has hecho?

Pues let me hug you



Porque eres uno de los míos y estás en la despreciable barca de los dishonor on your cow



¿Que tú sí los has leído? Pues bueno, además de contar con mi desprecio infinito, para poder estar certificado como potterhead deberás contar con un amplio arsenal de citas y vocabulario potterhead en tus habilidades comunicativas orales y soltarle a la gente común y corriente y porque sí, cosas como: ‘Always’ y “not my daughter, bitch” aunque nadie esté amenazando de muerte a tu hija o para empezar, tengas una hija.

3. Debes tener conocimiento random acerca de hechos de la vida real que acontecieron durante la grabación de una película de hechos de ficción, como por ejemplo, que el primer Dumbledore aceptó el papel porque su nietecita (dulce criatura) lo amenazó con no volver a hablarle si no lo hacía o que el pillín de Daniel Radcliffe le cambió el idioma del teléfono al actor que interpreta Hagrid y la que se armó.

4. Si no has jugado quidditch, no sé qué estás haciendo con tu vida. Y no es que me lo estén preguntando, pero a mí me va muy bien sin jugar ese juego que está diseñado para glorificar a un solo individuo.

5. Cosplay, sé que para muchos el cosplay es por sí mismo es un life style, pero chutarnos una capita/túnica negra chingona o una corbata de acuerdo a los colores de tu casa, no quita nada, ¿verdad? ¿Y entonces por qué todavía no lo has hecho, CalypK?

6. Y hablando de casas, de porque sí tienes que estar registrado en Pottermore. Esto no es opcional. (Al menos CalypK puede decir que es una orgullosa miembro Slytherin de Pottermore)

7. ¿Tienes algún talento, como no sé, escribir, dibujar, editar vídeos? Pues bueno, debes explotar hasta la saciedad ese don tuyo en favor del Potterverso; ya sea escribiendo fanfics, dibujando fanarts o editando amvs

Por Merlín, que la Rowling tampoco te esté pidiendo nada como tu primer hijo no nacido o algo del estilo, pero de alguna manera tenemos que honrarla, ¿no? (Y como la Caly no tiene ningún talento, pues bueno)

8. Ser un potterhead no te asegura ser un animal social, pero a la primera varita que se alce, debes abandonar toda acción, incluso si es una de vital importancia (como respirar) y unirte a tu grupo potterhead más cercano. Sean en juegos de rol en internet, foros de discusión o convenciones en la vida real, debes velar por el cumplimento de tu labor de equipo potterhead, que este, a diferencia del quidditch, si se juega en equipo y es un equipo bien chévere.

Y si eres gente de dinero…

9. Debes ahogarte en un mar de desesperación por conseguir hasta la más mínima mercancía alusiva al Potterverso. A ser posible, ármale un altar en tu habitación, puede ir de lo más general a lo más específico, desde el trío dorado hasta los merodeadores o si eres más bien del lado oscuro de la magia, un santuario mortífago.

10. Visitar el  The Wizarding World of Harry en los estudios Universal y/o los estudios Warner Bros de Harry Potter en Londres, y no importa si no tienes ni perro que te ladre ¡cásate allí contigo misma/o si es necesario! 

Y si quieres llegar un poco más lejos…

11. ¡Tatúate! Si eres mayor de edad, o si eres menor pero tus padres están de acuerdo y estás al tanto de lo que implica esta decisión, pues bueno, go for it! (Caly que es pobre sólo espera a juntar el dinero necesario para hacerse la marca tenebrosa en el antebrazo)


Y ya mejor lo dejamos hasta aquí, antes de que se me ocurran más locuras. Sólo quería decir, que a pesar de la mar de bien que me la he pasado escribiendo estas pavadas, no se lo tomen en serio. Creo que si amas algo, está en ti decidir la forma en cómo demostrarle tu amor. No creo en eso de que alguien es más fan de algo que alguien más. Puede que de hecho haya más tiempo y dedicación de por medio, pero no creo que eso nos haga más o menos fans. Lo importante es disfrutar de ello y pues eso.

P.S.: ¡¿Quién está listo para Animales fantásticos y dónde encontrarlos?!

viernes, 15 de abril de 2016

Harry Potter y la piedra filosofal (Harry Potter #1) de J.K. Rowling

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Harry Potter se ha quedado huérfano y vive en casa de sus abominables tíos y el insoportable primo Dudley. Se siente muy triste y solo, hasta que un buen día recibe una carta que cambiará su vida para siempre. En ella le comunican que ha sido aceptado como alumno en el Colegio Hogwarts de Magia. A partir de ese momento, la suerte de Harry da un vuelco espectacular. En esa escuela tan especial aprenderá encantamientos, trucos fabulosos y tácticas de defensa contra las malas artes. Se convertirá en el campeón escolar de quidditch, una especie de fútbol aéreo que se juega montado sobre escobas, y hará un puñado de buenos amigos... aunque también algunos temibles enemigos. Pero, sobre todo, conocerá los secretos que le permitirán cumplir con su destino. Pues, aunque no lo parezca a primera vista, Harry no es un chico normal y corriente: ¡es un verdadero mago!
Creo que me dejé la varita en la lechucería

Terminado de leer 02/03/2016

Leído para el Bingo Literario 2016: Libro que inicia una saga

Y esto va de cuando una está de lo más contenta porque al fin (¡Al fin!) leyó Harry Potter (y la piedra filosofal)   y te pasa una Potterhead (sé escribir el término sin tener que verificarlo, eh, eh) y te hace pasar un momento DiCaprio/Gaga



So embarrasing

Y aprovecho para quitar “poner en una reseña el gif de Leo/Gaga” de mi lista de pendientes.

Y es que la cosa fue así: estaba yo de lo más happy en mí cola bachaquera (cola que se hace en Venezuela para entrar a un supermercado para comprar productos de primera necesidad, también se conoce como 'bachaqueo' a la compra arbitraria de productos de primera necesidad para luego venderlos de forma independiente al triple de su precio, me los estoy venezolanizando, ¿eh?) y bue, que no precisamente happy porque estuviese bachaqueando, no, sino porque después de quince (¡15!) días de lectura no demasiado continua (que me tomé mi tiempo, psé) había terminado Harry Potter y la Piedra Filosofal. Y me regodeaba en mí misma por la hazaña cuando por al lado me pasa una chica cuyo teléfono móvil repicaba con la melodía que acompaña como banda sonora a las películas de Harry Potter.



Imaginarán mi vergüenza, es decir, yo toda ducha con mi primer libro de Harry Potter leído cuando una Potterhead lleva a jarri hasta en el móvil. Por suerte no me humillé más a mí misma llevando el libro (como tenía pensado) a la cola bachaquera.

Y para quienes se lo pregunten, la repuesta es no. No obtuve puntos de consolación por reconocer la melodía de jarri. Necesito ponerle un Dumbledore a mi vida que me regale puntos arbitrariamente.

En fin, que ya entrando en materia no puedo sino señalar que alguien como yo (quejosa a morir-ojssdjjhdfqupwaduqhfqwenbhrfbfjewh

*Debido a fallas técnicas hago inciso*

“…”

“…”

“…”

*Carraspea* Okay, sorry por eso, es que con el quejosa a morir *trata de no reír* me entró una crisis de carcajadas, fea, muy fea, porque me recordó un fic de Star Wars que estoy leyendo y en una situación X un personaje X le dice a otro algo como: blah, blah, blah, “you fucked her to her death” o sea “te la cogiste a morir” = “quejosa a morir”, sé que probablemente no vean la conexión y sin contexto no le encuentren gracia y que bueno, mi sentido del humor carece de la sofisticación que seguramente muchos de mis distinguidos compis lectores poseen, porque bueno yo soy como Cosmo de los Padrinos Mágicos que me dicen “maní” y me rio, pero ténganme paciencia, ¿sí?

Ahora sí, retomando el tema (¿Ven cómo divago?) les decía que alguien quejosa a morir *trata de no reír* no debería leer libros, porque siendo objetivos, el 90% de mis reseñas por no decir el 100%  es yo quejándome de lo que no me gustó del libro. Es que, ¡maldita sea, CalypK, deja de quejarte y disfruta el fuckin’ libro! Pero tan indiscutible como es el genio creativo de la Rowling es mi quejosidad y en el caso presente no iba ser menos y a pesar de que me guste #ElDramioneHaceLatirMiKokoro a continuación expondré cada una de las cuestiones que han hecho que este libro tan cargado de brillante y magnifica creatividad, no obtenga una nota perfecta:



GOOO!!!

1. Dejar huérfanos en la puerta ya no es precisamente mainstream. Pero la Rowling es de la vieja escuela, esa misma escuela donde estudiaron todos los escritores mexicanos de telenovelas (las de las Marías específicamente; María la del barrio, Marimar, Marichuy)  y esto pudo más que ella y ni hablar, a jarri lo dejamos a la intemperie, en la madrugada y… bueno vamos a dejarle una cartita que explique el redundante hecho de quién es y de que sus padres están muertos.



Joder, es que siendo jarri la celebridad que es, ¿no podían al menos entregarlo en persona en vez de dejarlo #ElDramioneHaceLatirMiKokoro tirado cual paquete de mensajería? Y ojo, que en mi país no existen los buzones y los paquetes te los entregan en persona #QueSeSepa.

Pero no. Había que hacerlo a la antigüita, llámenme visionaria por esperar lo contrario.

2. ¿Por qué le encargan cosas importantes a Hagrid? En serio, why??? Es tan simple como si yo le diera a mi hermano menor (que es un joven con retardo mental severo, que hasta para caminar necesita ayuda) uno de mis libros y esperara que lo leyera. I mean, really?



No se trata de inteligencia, de si la tienes o no. Sino de si está en tus capacidades o no y trust me on this, Hagrid no tiene ese tipo de capacidades. También está la cosa que todos tenemos capacidades/habilidades distintas, a Hagrid se le dan bien las bestias, lo del perro de tres cabezas, bueno eso sí tiene sentido, pero lo de mandarlo a buscar #ElDramioneHaceLatirMiKokoro la piedra no tanto. Y sin embargo, ya vimos cómo terminó todo con lo del huevo de dragón y él hablando demás bajo los efectos etílicos.

3. Como me entere de que andas con un Huffie, te desheredo (Lucius Malfoy a su hijo mientras le da de comer a los pavos) Entiendo que la idea de las casas sea promover la camaradería y la excelencia mediante la 'sana' competencia, pero lo que no entiendo es el elitismo de mierda que se cargan con su “si vas a Slytherin #ElDramioneHaceLatirMiKokoro eres un mago tenebroso, si vas a Hufflepuff no vales ni para una deposición, Gryffindor es la onda y Ravenclaw es territorio neutral”. Oña Rowling, si está escribiendo un libro para niños (criaturas altamente impresionables y que absorben todo) ¿cómo me los va llenar de prejuicios acerca de con quien está bien o no sentarse a la hora de la comida?



4. Y hablando de prejuicios… en mi humilde opinión, quedan muy bien retratados bajo la pluma de Rowling y lo aplaudiría si solo quedaran en el mundo infantil, porque en su mayoría dichos prejuicios son eso, infantiles. Pero la cosa va más allá, en todo el libro tienes que tragarte un tufillo de prejuicioso moralista de #ElDramioneHaceLatirMiKokoro “hacer lo correcto” y de mirar mal al que no, que me resultó francamente insoportable. No sentía que me dieran opciones u oportunidades. Sentía que la Rowling me decía que tenía que ser una ratita prejuiciosa de aires altamente moralista y pues #NO



Por ejemplo, no entiendo cómo es que jarri se decide a ser amigo de Ron cuando el susodicho es tan desagradable como Draco Malfoy mismo, la única diferencia que percibo entre ese par (aparte del color de pelo) es que uno es desagradablemente pobre y el otro desagradablemente rico. Y eso que yo siempre tiendo a empatizar con el pobre, psé porque soy pobre, pero Ronald WeasleyNO

5. La dicotomía del bien y el mal, pero, ¡¿quéjeso Oña Rowling?! Siguiendo la línea moralista, esa hermana fea que le pichamos al amigo de nuestro novio… no me gusta esa línea divisoria entre ser tenebroso o no, ¿es que no existen puntos intermedios? Falta mucho gris, o para el caso #ElDramioneHaceLatirMiKokoro el resto de los colores del espectro. No me hizo gracia en lo particular, que por ser “buenos” los Gryffindor hayan ganado la copa de las casas. Porque la traducción al montón de puntos que entrega Dumbledore al final de forma tan vil y descarada es esa. O sea realidad, ¿dónde estás, pa’ que le metas un zape a Dumbledore y Rowling por esto?

¿En qué mundo vive esta gente? ¿Cuándo en la vida se gana algo por ser bueno? Y no me refiero a ser bueno en el sentido de “destacar en algo” sino a hacer el bien. Y con esto me refiero específicamente al alto sentido de justicia para hacer lo correcto, evitar que Voldemort consiga #ElDramioneHaceLatirMiKokoro la piedra filosofal, que jarri tiene e ir y enfrentarse a él cuando es un niño, estudiante de primer año que ha vivido toda su vida hasta hace unos meses como muggle. Criatura además que ha llevado una vida de vejaciones y que no ha tenido quien se ocupe apropiadamente de él y le explique el sentido del honor o algo parecido. Pero claro, como jarri es el bueno, jarri tiene, a pesar de sus carencias obvias, un alto sentido para hacer lo correcto aunque sea estúpido y mortalmente peligroso, después de todo YOLO.

6. ¿Querían probar que los estudiantes de primer año eran unos genios o que sus profesores y director son muy estúpidos? Porque de otra forma no me explico cómo unos niños cualequieras van a resolver los acertijos de sus profesores, diseñados por magos 'capaces' con experiencia de sobra para evitar que alguien que se metió a robar en Gringotts se metiera a robar #ElDramioneHaceLatirMiKokoro en Hogwarts. Y no solo eso, que la persona que quería robar la piedra filosofal tuviera que pasar por tanto para hacerlo, sobornar al guardabosques con un huevo de dragón, cuando para los niños superar las pruebas fue como un paseo en los prados. 

Les diré porque: las pruebas estaban diseñadas para que jarri, estudiante de primer año, las pudiera superar, porque según mis teorías conspiratorias Dumbledore quería que jarri se enfrentara a Voldemort, un muchachito huérfano venido a menos, sin mayor talento que el de romper las reglas y estar siempre en el lugar equivocado además de una fama arrolladora más grande que su propia sombra. Y he aquí mi razón para odiar a Dumbledore, ese maldito viejito se la hace pasar de noble y bufón cuando en realidad es una mente perversa que usa a un niño como carne de cañón, no me importa mucho el acto en sí, porque es estrategia, pero me molesta es que lo endiosen tanto y que dieran como si fuese él y Jesucristo, cuando no, el anciano es más bien un Lord Satan.  

Por las barbas de Merlín, que ese viejito es un Lord Voldemort solo que del lado contrario del tablero ¡¡¿Por qué nadie se da cuenta?!!

*respira*

Ya me calmo. Que ya hay que ir terminando con esto, y- oh, wait. Si me faltaba quejarme de algo más… Y es nada más y nada menos, señoras y señores:

7. Le quidditch. ¿Por qué lo odio? Y no, no tiene nada que ver con que se me den fatal los deportes. Porque es un juego de uno que la Rowling disfrazó como un juego en equipo con el único propósito de darle más fama y gloria al pobre huérfano de jarri que nunca ha sido bueno en nada. Oh ternurita. Porque si es como el fútbol en escobas ¿Pera qué coño necesitan un buscador? ¿Es decir, qué hace el buscador? Sobrevolar y evitar que lo tiren de la escoba mientras espera que aparezca la snitch la cual coincidencialmente es lo que vale más y lo que termina el juego, díganme, ¿qué equipo hay en eso? Porque yo no veo más que #ElDramioneHaceLatirMiKokoro una oportunidad demasiado obvia de ser el “héroe”  del día. Nada más. Es como si la Rowling quiso darle todo de lo que careció jarri en un año de curso escolar. Como si las cosas funcionaran así. Cofcof Privilegios cofcof.

Denle de una vez el trono de hierro, psé.



Y ya ahora sí dejo de quejarme.

Lo bueno: Diría que el genio creativo de la Rowling, pero eso es demasiado obvio. Además que lo que más me gustó fue de hecho, Minerva Mcgonagall. Esa señora que le quita puntos a su propia casa, que se envara cuando Dumbledore decide dejar tirado a jarri con sus tíos muggle y para mí el único personaje con sentido en el libro.

Lo malo: Mucho prejuicio.

Lo feo: Dumbledore.

P.S.: #ElDramioneHaceLatirMiKokoro.


Canción para este libro: Hedwig's Theme de la Banda Sonora de  Harry Potter y la Piedra Filosofal por John Williams tiene su propio tema, así que ¿Qué más sino? 

martes, 12 de abril de 2016

Booktag: Harry Potter

¡Hola abejorros! Para celebrar mis inicios en el Potterverso, he decidido homenajear (de alguna forma u otra) este momento tan trascendental de una Potterhead en construcción con este booktag de, pues bueno, Harry Potter. Porque sí, soy un maniática friki a la que le encantan estas pajas y para llenarme la boca al decir que soy una fangirl tengo que tener algo con qué, ¿no? Pues eso, que no voy a pecar como la supuesta ‘fangirl’ del libro Fangirl de Rainbow Rowell, que ya me acuerdo de esa señorita y me corto como la leche. En fin, que estaré subiendo primero este booktag y luego mi reseña de Harry Potter y la Piedra Filosofal y para culminar alguna otra cosa referente al Potterverso que todavía no tengo muy clara, que no todos somos Rowling con su inigualable genio creativo, psé.

Ahhh, antes de que se me olvide, como es usual, nadie me taggeó (¡¿Por qué nadie me taggea?!) Pero como soy más salida que un balcón, igual y me puse con el tag; el cual tuve el descaro de plagiar desde el blog de Mariana de “Sentimiento Lector” just FYI, para que se den una vuelta y le den un poquito de amor.

So, ¡empecemos!

La nariz del señor tenebroso
Libro que haya desaparecido

El alquimista de Paulo Coelho. De hecho son varios los que han desaparecido, o para el caso, que los he hecho desaparecer. Pero como había que escoger sólo uno (por qué el ser humano no tiene más narices, hombre) psé me decidí por este, porque me causó un inmenso alivio deshacerme de él (era una mancha en mi pequeña biblioteca)

Veo en el espejo que no soy tan fea♪♫♪

*Carraspea* Perdón por ese violento off topic, pero estoy escuchando a la Trevi mientras escribo y de repente que me pongo a cantar (Porque no tengo ninguna consideración por mi pobre entorno) y cuando me he dado cuenta-

Hoy no sonó el reloj, gracias por ese favor♪♫♪

Okay, esto es grave. Estoy bien más allá que de acá, ahora sí me concentraré y escribiré el tag y no fragmentos de “Las pequeñas cosas” Vamos, Caly, que eres una mujer emprendedora que puede hacer más de una cosa a la vez (cantar y escribir) y que las dos salgan bien, ¡vamos, campeona!

So, ¿en qué quedé? Ah sí, que Paulo Coelho era una mancha en mi biblioteca (aquí le decimos biblioteca, no estantería) y bueno, me deshice de él de la forma en que sólo la vil CalypK podía: regalándoselo a su dizque BFF (que una amiga de verdad, no le habría hecho esa maldad a su amiga) porque bueno, aquella dizque amiga mía era de muy darle ‘like’ a frases motivacionales en Facebook y bue… de alguna forma u otra había que deshacerse de ese muerto. Y que no soy tan mala, que también le regalé “Cien años de soledad” aunque no sé en verdad que influyó más en que terminara esa amistad. Ultimadamente, que la gente no aprecia la forma figurativa de que te regalen la nariz del señor tenebroso. Your loss, baby.


Sin nariz, y orgulloso

La Varita de Bellatrix
Libro que recomiendo por el vuelco de su historia


Harry Potter y la Piedra Filosofal de J K Rowling. O el “habemus plot twist” y ya se deben imaginar cual es. Sé que probablemente no es el mayor plot twist de la vida, pero gente, esto va de HP, remember? So, nos quedamos con la vuelta de tuerca de cuando Severus no resulta ser el malo de la historia, sino el otro señor tartamudo de turbante.

Dementores
Libros que te robaron la felicidad


Tokio Blues de Haruki Murakami. O en general cualquier cosa que escriba Murakami-sama, si estamos hablando de libros altamente depresivos, claro (porque IMO, hay muchas formas de robar la felicidad)

Si hay algo que tiene Murakami-sama es la capacidad de transmitir emociones, es altamente realista (de tipo realismo mágico) detallista y a la vez minimalista. Su prosa es sencillamente maravillosa y Tokio Blues (IMO) es el libro más representativo de Murakami, un libro que si mal no recuerdo tiene incluso un aura opresiva que succiona el alma nada más pasar la primera página. Es de esos libros que lo amas o lo odias y que difícilmente te dejará indiferente.

Ahora, como yo interpreto lo de “robar la felicidad” como algo ‘positivo’, o no ‘positivo’, sino, no depresivo. Bueno, hablare también de Kushiel’s Dart de Jacqueline Carey, que siento que me robó el alma porque me volvió completamente obsesiva (con dicho libro) y me arrancó la pureza porque fue el primer BDSM que leí.

Crucio
Libro que fue una tortura leer


¿Sólo uno?

Okay, déjenme pensar.

*Thinking*

*Thinking*

*Thinking*

*Thinking*

*Thinking…*

Oh, ya lo tengo.

El Zahir de Paulo Coelho. ¿Recuerdan que les había dicho que me había deshecho de la mancha que le suponía a mi biblioteca Paulo Coelho? Bueno, una tía materna me hizo “el favor” de volver a macharla regalándome el mencionado Zahir. El karma es una perra, I know. Lo cierto es que le di bastantes largas para leerlo, pero al final que me servía para completar una categoría de un reto y me dije: ¡Vamos, Caly, tú puedes! Y sí, sí pude. Allí lo tengo y desde que es un regalo (dedicado con la letra infantil de mi ahijada/prima) no puedo deshacerme del maldito. #MatateCaly

Avada Kedavra
Libro por el que matarías por tener firmado por su autor


Saga Harry Potter de J. K. Rowling. La verdad es que mi elección habría sido “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez, pero desde que está muerto, psé, ya ni qué. So, me voy por mi segunda elección y psé, que es el tag de HP, duh, que sea HP. Y no, no me conformaría con que me firmara el primero, le exigiría que los firmara todos.

La cicatriz del niño que vivió
Libro que hayas prestado y que te lo hayan devuelto en mal estado


NINGUNO

No presto mis libros, soy feliz de regalarlos y eso, conmigo es todo nada. Eso de toma y después dame no me va. So, let’s do a happy dance.



Se supone que etiquete a siete (¡7!) personas, pero que sea a voluntad y quién quiera, pues adelante. 

sábado, 9 de abril de 2016

A gathering of shadows (Shades of magic #2) de V.E. Schwab

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Han transcurrido cuatro meses desde que la piedra de las sombras cayó en manos de Kell. Cuatro meses desde que su camino se cruzó con el de Delilah Bard. Cuatro meses desde que Rhy resultó herido y los gemelos Dane encontraron su fin y la piedra fue arrojada junto al cuerpo moribundo de Holland a través de la grieta dentro del Londres Negro. 
De muchas maneras, las cosas casi han vuelto a la normalidad. a pesar de que Rhy ahora es más sensato y Kell se siente plagado por la culpa. Inquieto, y habiendo abandonado el contrabando, Kell es asaltado por sueños de ominosos eventos mágicos, despertando sólo para pensar en Lila, que desapareció de los muelles tal y como siempre quiso. Mientras el Londres Rojo finaliza los preparativos para los Juegos de los Elementos—una extravagante competencia internacional de magia, destinada a entretener y mantener sanos los lazos entre los países vecinos—cierto barco pirata se acerca, trayendo de vuelta a viejos amigos.
Pero mientras el Londres Rojo se encuentra atrapado en la pompa y emoción de los Juegos, otro Londres está volviendo a la vida, y aquellos que se pensaron idos para siempre han regresado. Después de todo, una sombra que desaparece por la noche reaparece en la mañana, y por lo que parece, el Londres Negro se ha alzado de nuevo—lo que significa que otro Londres debe caer.
Sinopsis traducida por CalypK
1 Antari + 1 Antari = 3 Antari. ¿Qué, no se pueden reproducir?

Terminado de leer 07/04/2016

Leído para el Bingo Literario 2016: Libro con magia

Por el padre todopoderoso santo de todos los cliffhangers, stop this madness.

Y es que en lo que va de año, ya es la tercera vez que me pasa. La primera vez con este libro parodia feminista de Orgullo y PrejuicioStorm and Silence” y su final pseudo plagio cliffhangerístico y la segunda, con la serie de televisión The walking dead, que-



Bueno simplemente no voy a decir nada.

Y ahora con este que simplemente  me supera, porque básicamente el libro tuvo un ritmo soporífero por lo menos en tres cuartas partes de historia y fue cuando lo supe.



¡¡¡Aquí va haber un cliffhanger, carajo!!!

Así que cuando sucedió, sí, me molestó, pero bueno como me lo esperaba, psé qué más.

Si hay algo que tengo que decir de este libro es que:



Y aunque me resultó en extremo lento, el libro sigue las mismas pautas que su predecesor: escritura correcta, personajes correctos, world buiding correcto, trama correcta, pero, y este es el gran pero, yo tengo un problema fundamental con esta autora y es que no consigo tragarme/digerir/hartarme sus historias. Siento que la historia se ve rodeada de un aire de incredulidad que yo lo resumo en falta de naturalidad.

Me pasa que aunque entiendo que los personajes de esta Oña tienen sus matices y puedo percibir el trabajo de construcción que se les ha puesto, no consigo creérmelos. No consigo creerme sus debilidades, fortalezas, motivaciones y objetivos y la cosa es que no puedo entender bien porqué, porque básicamente la autora ha hecho un trabajo muy correcto.

Lo mismo me pasa con las interacciones, siempre tengo la impresión de que están demasiado pensadas/ensayadas y psé que carecen de naturalidad. No me convencen.

Además de esto, con respecto a la historia en general o al estilo de contarla creo que no me están contando algo o más bien que me están contando pero no mostrando y siempre me quedo con la impresión de que lo que pasó a pesar de estar perfectamente justificado, no tiene sentido.

El núcleo parece residir en la trama de la magia y los diferentes mundos, pero si tuviese que decir, me parece que este ha sido un libro de transición porque básicamente no se avanzó nada respecto al descubrimiento de qué pasó realmente con el Londres Negro, qué pasa con la magia de los Londres y que pasará con todos los Londres en general. Esta creencia mía se ve reforzada puesto que tenemos un torneo de magos, tenemos a los personajes haciéndose más fuertes, entrenando, conociendo nueva gente y respecto a este último punto, tenemos a nuevos personajes. En definitiva un libro de transición, o si queremos ser más nobles: una nueva aventura.

De los personajes, bueno, tenemos la oportunidad de conocer más a Lila y me parece bien porque Kell y Rhy con sus problemas de primer mundo o gente privilegiada de la realeza me tenían haciendo arcadas durante toda la lectura, y con lo que no terminaba de creerme nada de lo que decían o hacían…

Y para uno de los nuevos, mi querido Alucard Emery, una ovación de pie, por favor.



Lo bueno: Esta es una historia rica en magia, que a pesar de no ser mi cup of tea creo que merece mucho la pena.

Lo malo: Que no termino de creerme a los personajes.

Lo feo: El cliffhanger.

P.S.: La promiscuidad de Rhy es goals, él consigue producir tensión sexual hasta con una silla.


Canción para este libro: I will survive de Gloria Gaynor en honor a Rhy y su asunto amoroso con ya saben quién. Por cierto, que no me hizo gracia que Kell se metiera en lo que no le incumbe y con esto me refiero a la vida amorosa de su hermano.