The dream thieves (The raven cycle #2) de Maggie Stiefvater

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Si pudieras robar cosas de los sueños, ¿qué tomarías? Ronan Lynch tiene secretos. Algunos que mantiene ocultos de otros. Algunos que mantiene ocultos de sí mismo. 
Un secreto: Ronan puede sacar cosas de sus sueños.
Y algunas veces él no es el único que quiere esas cosas. 
Ronan es uno de los chicos cuervo—un grupo de amigos, prácticamente hermanos, en busca de un rey muerto llamado Glendower, que piensan está oculto en algún lugar en las colinas próximas a su escuela privada de élite, la Academia Aglionby. El camino hacia Glendower ha vivido mucho tiempo como una corriente subterránea debajo de la ciudad. Pero ahora, al igual que los secretos de Ronan, comienza a salir a la superficie—cambiando todo a su paso.
Acerca de los Raven Boys Entertainment Weekly escribió: "La aventura paranormal no-puedo-parar-de-leerla de Maggie Stiefvater te dejará clamando por un segundo libro." El segundo libro ya está aquí, con la misma imaginación salvaje, romance oscuro y los infartantes giros que sólo Maggie Stiefvater puede conjurar.
Sinopsis traducida por CalypK
I kissed a ghost and I liked it

Terminado de re-leer 27/04/2016

Deben de haber muchas formas de escribir un libro de transición sin caer en el síndrome del segundo libro (a pesar de que a muchos autores se les escape) pero la forma magistral en que Maggie lo hace debería ser escrito a fuego sobre roca, muy bíblicamente como los diez mandamientos (sorry por esa referencia religiosa pero la diligencia de Ronan por ir a misa despertó mi extinto lado católico)

Les shushearé un poquito de la fórmula de Maggie: usen mucho fanservice, pero del bueno que te hace llorar arcoíris y vomitar estrellitas mágicas multicolores. Si a eso le añades una pluma excepcional, estás más que en el camino del éxito editorial.

Okay, ahora sí pongámonos serios.

No es un secreto que la principal arma en el arsenal de Oña Stiefvater (sé escribir su apellido de memoria, so, YAY me) es su prodigiosa pluma. Maggie escribe, escribe poético, escribe bonito, escribe muy bonito. Esa es la primera cosa que te queda clara al leerla. La segunda es que les tiene un amor innegable a sus personajes, ella no sólo va y les construye, no, eso es para los seres mundanos del mundo mundano. En su caso creo que sería como el proceso agrícola para producir algo de la tierra, algo en bruto, o lo mismo que obtener un mineral y convertirlo en una piedra preciosa. Es como una madre dedicada hasta la saciedad (y del puro egoísmo) a los hijos que ha parido. Se puede sentir todo, absolutamente todo lo que se pueda sentir estando en el lugar de cada personaje.

El hambre fiera de Ronan por… ¿amor? ¿A sí mismo tal vez?

La desesperación de Adam, la absoluta certeza (tan equivocada) de su inferioridad.

Y Gansey-to, que parece querer ser a la vez que respetado, amado y no concibe la forma que su yo real y su otredad conspiren para hacer realidad estos deseos.  

Y Noah y Blue, ellos son miembros no oficiales de esa boy band y no sostienen mi interés como para ahondar en sus issues, que Noah quiere todo lo que los muertos parecen querer (que es estar vivo) y Blue que quiere ser feminista (y censura a su prima por usar un bikini, que los celos son una perra, psé) pero no puede evitar desear ser chico algunas veces porque estar tanto tiempo rodeada de chicos en su caso resulta en un potente disparador de todo tipo de inseguridad. 

Y si hay algo que debo aclarar es que la primera vez que leí este libro no me gustó tanto como la segunda, porque creo, no me percataba de un principio básico de los Raven Boys, y es que me gusten unos más que otros, todos son unos pendejos.

Sí.

Y es porque en esencia todos son jóvenes, tan jóvenes, tan absortos en sí mismos, tan débiles, tan sensibles al aquí y al ahora, que no puedo sino recordar mi propia adolescencia y decirme a mí misma; gad, mí misma it’s so accurate. Maggie, that bitch, is a mente maquiavélica, a magician, she’s a goddess on her own right.



Maggie, I wanna be like you.

Esta mujer recrea a sus jovencísimos personajes con tanta precisión que es como si hubiese cogido a cualquier adolescente problemático en la calle y lo hubiese hecho calzar dentro de las páginas de sus libros. Maggie sabe cómo piensa un adolescente, cómo retratar lo absurdo de sus penas con tanta sensibilidad que no dudas (aunque te parezcan pendejas) en querer protegerlo de todo mal.

Una ovación Oña, te lo mereces.

Y lo aplaudo particularmente, porque a pesar que mi verdadero amor en estos libros es Adam, en este no pude evitar amar a Ronan. Es como si en cada libro la autora dijera, ¿sabes qué? Si en el anterior amaste a Adam, en este vas amar a Ronan. Es como si ella lo decidiera. Me asusta. Porque siento que a pesar de mi mejor juicio, la maldita me puede hacer amar a Gansey-to.  

Ahora en lo que respecta la trama, esta no avanza mucho. Como ya mencioné, este es un libro de transición, uno bueno, pero libro de transición al fin y como ya mencioné, tiene un montón de fanservice. Es como un recopilatorio de pensamientos y sentimientos y anécdotas de tu boy band favorita que en sus últimas páginas le añade un valor agregado contándote el avance de su historia.

Tenemos a Ronan contándonos los secretos de su familia, los secretos de su poder, cagandola como sólo él puede hacerlo, para luego medianamente resolver lo que jodió (el auto de Gansey-to) y digievolucionar dándole un valor agregado al poder de traer cosas de sus sueños al mundo real. Es decir, Maggie nos ofrece un montón de fanservice de Ronan para que al final del libro la trama pueda avanzar a través del nuevo poder (o poder mejorado) de Ronan y que éste derrote al “malo de turno” y nos acerque un pelo más en la búsqueda del rey muerto/dormido.

Ese es uno de los aspectos principales que componen este libro.

Luego tenemos a Gansey-to, melodramático como siempre, haciéndose a un lado para darle cancha a Ronan para que brille, y proporcionándonos de pasada un bello romance. Muy poéticamente escrito, por cierto. Y de alguna manera presionando a Adam para que asuma las consecuencias de su sacrificio y su poder.

Tenemos la introducción de un nuevo personaje; el Gray Man, cuyo papel en mi opinión era servir a la trama y no a sí mismo como personaje. Me pareció muy conveniente que se enamorara de la madre de Blue para que en primer lugar no les hiciera daño a su familia y por añadidura a los Raven Boys y que en segundo se convirtiera en un posible aliado. Todavía no me explico cómo el tipo iba matando gente así como así sin nadie que le pusiera un dedo encima. Lo vi muy chapucero y poco profesional en su ‘trabajo’ como para que se mantuviera por encima de la ley.

Y del segundo secreto de Ronan, sólo diré:



Lo bueno: Hay muchas cosas buenas, ¿qué podría resaltar? Ya sé. Que Maggie sabe cómo retratar adolescentes. Adolescentes bien pendejos, btw.

Lo malo: No estoy muy convencida con el Gray Man.

Lo feo: Faltó un verdadero malo de turno. Kavinsky sólo quería ser la perra de Ronan y todo fue un berrinche lo que armó cuando Ronan le dijo que no. Para mí no figuró como malo, tbh.

P.S.: Necesito ponerle un Gansey-to a mi vida que arregle mis problemas económicos. No entiendo cómo Adam es tan pendejo para no aprovechar eso.

Canción para este libro: Bohemian Rhapsody de Queen. Esa canción es básicamente Ronan. Cuando la escuchen, piensen en él.

Comentarios

  1. Pues parece interesante. Últimamente estoy buscando algo de fantasía (la literatura post-colonialista y post-modernista me esta matando lentamente) y me fío de tu gusto. A ver si lo consigo pronto
    Saludos

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  2. @Mery, Esto es de lo mejorcito en YA y de verdad que leer a Maggie vale mucho la pena, ojalá le encuentres gusto

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