miércoles, 22 de junio de 2016

Truthwitch (The Witchlands #1) de Susan Dennard


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En un continente al borde de la guerra, dos brujas tienen el destino en sus manos.
Las jóvenes brujas Safiya e Iseult tienen el hábito de meterse en problemas. Después de enfrentarse con un poderoso Maestro del Gremio y su cruel guardaespaldas, un Brujo de Sangre, las amigas se ven forzadas a huir de casa.
Safi debe evitar ser capturada a toda costa debido a que es una rara Bruja de la Verdad, capaz de discernir la verdad de la mentira. Muchos matarían por su magia, por lo que Safi debe mantenerla oculta - al menos si quiere mantenerse fuera de la lucha entre los Imperios. Y los verdaderos poderes de Iseult están ocultos incluso de sí misma. 
En un encuentro casual en la Corte, Safi conoce al Príncipe Merik y lo convierte en un aliado renuente. Sin embargo, su ayuda no puede ralentizar al incansable Brujo de Sangre que ahora les pisa los talones. Todo lo que Safi e Iseult quieren es su libertad, pero el peligro acecha. Con la inminente guerra, tratados que se rompen y un contagio mágico arrastrándose por la tierra, las amigas tendrán que pelear contra emperadores y mercenarios por igual. Porque algunos no se detendrán ante nada para lograr ponerle las manos encima a una Bruja de la Verdad.  
Sinopsis traducida por CalypK



Tengo un dilema. Si al amor fraternal entre chicos lo llamamos Bromance, ¿cómo llamamos al de chicas, Sismance? Porque suena como que feo, pero eso es lo que tenemos aquí. Sáquenme de esa duda, porfa.


Terminado de leer 04/05/2016

Leído para el Bingo Literario 2016: Libro situado en otro mundo


Me gusta definir los libros en una palabra, después de todo “la brevedad es el alma de la agudeza” (a pesar de que divago mucho, sí) y no me pregunten quien lo dijo porque no lo recuerdo, aunque probablemente fue alguien que lleva mucho tiempo muerto y en vida fue absurdamente famoso o absurdamente anodino que sólo alcanzó el estrellato después de culminar una vida miserable. Y con eso de que me gusta sintetizar y tal me encuentro en un dilema acá porque no sé qué palabra o frase pretenciosa (es que así escribo, psé) debería definir este libro. Pero como todo no está perdido, vamos a tratar de pelar esta manzana y hacer un rico pie de manzana, todo paso a paso, por supuesto.

Los ingredientes

Chica arrogante, Hello there Celaena Sardothien (no desagradablemente porque tiene algo de profundidad, también ayuda mucho el… ¿Sismance? En serio díganme cómo llamar a esta cosa, que la hace coger algo de perspectiva de cuando en cuando) que tiene una habilidad excepcional completamente sobrevalorada, Alina Starkov is that you? (Saber cuándo alguien dice mentiras) y que es básicamente “la elegida

Sismance (Así lo estoy llamando, sí)  

Gente joven, mucha gente joven. Creo que echo de menos ver unas cuantas canas, pero qué más. Es YA.

Un nuevo sistema mágico con su justo grado de imaginación que mucho que aportar tampoco es que tenga. 

Un estilo de escritura cumplidor, que no es que fuese malo, pero acabar de leer a Maggie Stiefvater (que escribe bello, bello *comienza a vomitar arcoíris*) no ayuda precisamente. 

Ambiguamente feminista, que te está presentando a dos amigas y su fuerte amistad; la fortaleza de ambas, lo capaces que son a la manera de cada una, pero… no, PERO, te sale con esta joya: 

“If you are imagining a more… intimate sort of attack, Prince, then I should inform you I’m not that sort of girl.” She looked—and sounded—every inch a domna.


También que íbamos… Pero había que cagarla. 

En fin vamos a ver si esto cuaja.

Preparación

Tenemos entonces a nuestra “elegida” por la que, básicamente se reinicia una guerra la cual llevaba varios años pausada, porque básicamente tiene la habilidad de saber cuándo alguien dice la verdad o no y resulta que este tipo de brujería es prácticamente única y básicamente nuestra criatura es una en un millón. Y digo mucho ‘básicamente’, lo sé. 



Pero como tenemos a una autora que le gusta disimular su descaro Mary Suestico, le agrega contrapeso a la balanza sumando a nuestra heroína su propio Robin, mi amor de la vida: Iseult, que para no arruinárselas sólo diré que es perfecta. Casi se convirtió en una bookgirlfriend, pero Safiya (así se llama nuestra elegida) me lo arruina con toda… ella. Y es básicamente esta dinámica Batman/Robin que la autora trata de presentar como una mítica combinación igualitaria mágica que está destinada a cosas maravillosas dentro de este mundo ficticio de brujos y brujas, o sea, la autora nos trata de decir que ambas, Iseult y Safiya, son las elegidas, pero para mí era una cosa de Batman/Robin.

Y que bueno el Sismance es bello, eso sí. Pero no me hace gracia que todo gire en torno a un personaje, el libro es casi por completo Safiya huyendo y todos tratando de atraparla y hacerse con su sobrevalorado poder, aunque sí, tenemos algunos aditivos interesantes, como un Brujo de Sangre (que es prácticamente inmortal hasta que le corten la cabeza y puede oler la sangre de quien se le atraviese e identificar el tipo de brujería que posee) que persigue (para variar) a Safiya, un Príncipe de problemas de ira más bien dudosos que es casi tan pobre como Adam Parrish de The Raven Boys y… bueno, yo. 

Y creo que ya tengo nuestro pie listo, porque a este libro podría llamarle la versión de la Saga Grisha donde la protagonista es arrogante y tiene carisma, sí, es como una combinación, diría que balanceada, de la Saga Grisha y la Saga Trono de Cristal.

Lo bueno: Iseult.

Lo malo: Que sentí las interacciones de los personajes carentes de naturalidad, me los creía cuanto estaba en la cabeza de cada uno, pero en cuanto interactuaban perdían credibilidad. Se me hacían inmaduros.

Lo feo: Los nombres de cosas/lugares/personas ficticios del libro, qué feos la verdad.

P.S.: No sé qué tipo de bruja sería, pero no sería una Bruja de la Verdad, que poder más pendejo. 

Canción para este libro: Boom boom baby de The Scarlet Oh’s, esta es canción de noche de fiesta, para que se te rompa el tacón en la pista de baile, la encuentro apropiada para el momento que comparten Safiya y el Príncipe Merik bailando.

miércoles, 15 de junio de 2016

Un monstruo viene a verme de Patrick Ness



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El monstruo apareció justo después de la medianoche. Pero no era el que Conor había estado esperando, el de la pesadilla que ha estado soñando todas las noches desde que su madre comenzó con el tratamiento. El de la oscuridad y el viento y el grito… Ese monstruo del jardín es diferente. Antiguo, salvaje. Y quiere de Conor algo terrible y peligroso. Quiere la verdad.


No fui yo, un monstruo me hizo hacerlo
 —Del mismo autor de: “un perro se comió mi tarea”

Terminado de leer 01/05/2016

Me pasaron dos cosas fundamentales con esta lectura, la primera, que no sabía que nota ponerle, la segunda, que tuve la clara impresión de: esta no es una mala historia, pero está mal contada. 

Es de mi opinión de que carece casi por completo de valor literario y hace un pobre retrato de una problemática que si bien no sentí que se tratara con irrespeto, tampoco sentí que se le hiciera justicia, quizá porque no era contada desde el punto de vista del principal afectado sino del daño colateral. 

Creo que también es por esto que en algún momento me doy cuenta que existía cierta insensibilidad a la hora de abordar la problemática y por eso se quedaba mucho a medio contar.

De esta guisa nos encontramos a Conor, un chico que ya no le habla a su amiga más cercana, que le destruye la casa a la abuela, que golpea un chico, que a ese mismo chico de la golpiza que le da lo manda al hospital por, o a causa de, un monstruo que le viene a contar historias de cuando en cuando a eso de las 00:07 pasada ya la medianoche, historias grandiosas, terribles sí, pero grandiosas. Y todas sucedidas alrededor de un tejo.

¿Por qué hace esto Conor

Conor quiéralo o no, sufre del daño colateral producido por un terrible mal que aqueja a su madre: cáncer.
Hay mucha ira reprimida, hay mucha culpa y hay sobre todo muchos asuntos pendientes. 

Con respecto a la ira no sé si es cosa del personaje, y que fuese pasivo agresivo, o cosa del autor que no lo supiera retratar, pero se me hizo muy fuera de tono que Conor estuviese de repente de lo más pasivo y luego saliera a darse piña con otro ser vivo. 

Y con respecto al issue con ese otro ser vivo, simplemente no lo comprendí. Me descolocó bastante. Era prácticamente un juego de tronos infantil o adolescente, creo que se le quiso dar una profundidad que no iba al caso, porque bueno, la cosa pasó de tener un bully a tener un bully que te hace un favor haciéndote bullying ¿qué clase de lógica retorcida es esa? Como decía, un juego de tronos para niños y que me pasen el creyón rojo, por favor. 

Y bueno, tal y como me quedado de claro a mí, no llamaría a esta lectura imprescindible y menos para pasar el rato, pero sí imagino cuál es su público objetivo y cuál es su propósito (que claramente no es entretener)
Lo bueno: Las historias que le cuenta el monstruo a Conor.

Lo malo: Que a pesar de que la intención es buena, la lectura no resulta memorable.

Lo feo: Claramente la historia de Siobhan no encontró el escritor que se merecía. 

P.S.: ¿Por qué a mí nadie me visita? Ni un monstruo, ni mis parientes, ni la vecina para pedirme café (seguro sabe que no tengo) En fin.

Canción para este libro: I will always love you de Whitney Houston, la canción por excelencia para las despedidas, es la que siempre le dedico a la despedida final entre Itachi y Sasuke Uchiha de Naruto y me pareció más que apropiada para el caso presente. El amor fraternal truncado entre hermanos, el de una madre y su hijo, eso.