Un monstruo viene a verme de Patrick Ness | Reseña



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El monstruo apareció justo después de la medianoche. Pero no era el que Conor había estado esperando, el de la pesadilla que ha estado soñando todas las noches desde que su madre comenzó con el tratamiento. El de la oscuridad y el viento y el grito… Ese monstruo del jardín es diferente. Antiguo, salvaje. Y quiere de Conor algo terrible y peligroso. Quiere la verdad.


No fui yo, un monstruo me hizo hacerlo
 —Del mismo autor de: “un perro se comió mi tarea”

Terminado de leer 01/05/2016

Me pasaron dos cosas fundamentales con esta lectura, la primera, que no sabía que nota ponerle, la segunda, que tuve la clara impresión de: esta no es una mala historia, pero está mal contada. 

Es de mi opinión de que carece casi por completo de valor literario y hace un pobre retrato de una problemática que si bien no sentí que se tratara con irrespeto, tampoco sentí que se le hiciera justicia, quizá porque no era contada desde el punto de vista del principal afectado sino del daño colateral. 

Creo que también es por esto que en algún momento me doy cuenta que existía cierta insensibilidad a la hora de abordar la problemática y por eso se quedaba mucho a medio contar.

De esta guisa nos encontramos a Conor, un chico que ya no le habla a su amiga más cercana, que le destruye la casa a la abuela, que golpea un chico, que a ese mismo chico de la golpiza que le da lo manda al hospital por, o a causa de, un monstruo que le viene a contar historias de cuando en cuando a eso de las 00:07 pasada ya la medianoche, historias grandiosas, terribles sí, pero grandiosas. Y todas sucedidas alrededor de un tejo.

¿Por qué hace esto Conor

Conor quiéralo o no, sufre del daño colateral producido por un terrible mal que aqueja a su madre: cáncer.
Hay mucha ira reprimida, hay mucha culpa y hay sobre todo muchos asuntos pendientes. 

Con respecto a la ira no sé si es cosa del personaje, y que fuese pasivo agresivo, o cosa del autor que no lo supiera retratar, pero se me hizo muy fuera de tono que Conor estuviese de repente de lo más pasivo y luego saliera a darse piña con otro ser vivo. 

Y con respecto al issue con ese otro ser vivo, simplemente no lo comprendí. Me descolocó bastante. Era prácticamente un juego de tronos infantil o adolescente, creo que se le quiso dar una profundidad que no iba al caso, porque bueno, la cosa pasó de tener un bully a tener un bully que te hace un favor haciéndote bullying ¿qué clase de lógica retorcida es esa? Como decía, un juego de tronos para niños y que me pasen el creyón rojo, por favor. 

Y bueno, tal y como me quedado de claro a mí, no llamaría a esta lectura imprescindible y menos para pasar el rato, pero sí imagino cuál es su público objetivo y cuál es su propósito (que claramente no es entretener)
Lo bueno: Las historias que le cuenta el monstruo a Conor.

Lo malo: Que a pesar de que la intención es buena, la lectura no resulta memorable.

Lo feo: Claramente la historia de Siobhan no encontró el escritor que se merecía. 

P.S.: ¿Por qué a mí nadie me visita? Ni un monstruo, ni mis parientes, ni la vecina para pedirme café (seguro sabe que no tengo) En fin.

Canción para este libro: I will always love you de Whitney Houston, la canción por excelencia para las despedidas, es la que siempre le dedico a la despedida final entre Itachi y Sasuke Uchiha de Naruto y me pareció más que apropiada para el caso presente. El amor fraternal truncado entre hermanos, el de una madre y su hijo, eso.

Comentarios

  1. mira tu que casi todos lo adoran xD
    yo igual lo voy a leer en un futuro a ver :)

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  2. @Nina, el tipico fenomeno Jonh Green, es que la historia no es mala, aunque no cuenta otra cosa que otra historia de cancer pero... mmm, no, no me funciona, sobre todo la ejecución :/

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